17/03/2026 - Edición Nº1134

Agro

REVUELO EN EL CAMPO

¿A qué fue el kirchnerismo a Expoagro?: apuntes sobre una postal impensada

17/03/2026 | Con una amplia comitiva, el kirchnerismo recorrió la muestra y generó ruido en el campo.



La edición 2026 de Expoagro dejó una foto política difícil de imaginar años atrás: una nutrida presencia de dirigentes kirchneristas recorriendo la principal vidriera del agro argentino, un territorio históricamente hostil para ese espacio político.

La escena no es del todo nueva, pero no había tenido hasta ahora tanta contundencia. Durante más de dos décadas, la relación entre el kirchnerismo y el campo estuvo marcada por uno de los enfrentamientos políticos más intensos de la historia reciente, cuyo punto de mayor tensión fue el conflicto por las retenciones móviles de 2008.

Aunque el paso del tiempo atenuó parte de aquellas heridas, en amplios sectores del agro todavía persisten la desconfianza y el enojo hacia un espacio político que dejó como herencia los derechos de exportación sobre la producción agropecuaria aún vigentes.

En ese contexto, la presencia en la muestra de dirigentes del espacio —desde intendentes del conurbano hasta referentes de La Cámpora y organizaciones sociales— no pasó desapercibida y reactivó viejas discusiones sobre el vínculo entre el peronismo y el campo.

La escena inevitablemente abrió un interrogante político: ¿por qué un sector que protagonizó uno de los mayores enfrentamientos con el agro en las últimas décadas decidió mostrarse sin tapujos en la principal exposición agroindustrial del país?

Expoagro, sin embargo, tiene una particularidad que también ayuda a explicar esa convivencia política. Aunque es considerada la mayor vidriera del sector agroindustrial, no es la exposición más tradicional del campo ni está organizada por entidades rurales, como ocurre con la histórica muestra de la Sociedad Rural en Palermo.

La feria es realizada por Exponenciar S.A., una empresa integrada por los grupos propietarios de los diarios Clarín y La Nación, lo que le da un perfil más amplio y lo entrecruza con otros intereses políticos, económicos e institucionales.

En ese escenario, atravesado por la coyuntura económica y política del gobierno de Javier Milei, la visita de dirigentes kirchneristas combinó gestos de acercamiento, críticas al modelo libertario y un intento de reposicionar al espacio en un terreno históricamente adverso.

La respuesta a esa presencia combina varios factores: el peso político del agro en la economía argentina, la disputa con el modelo económico del gobierno libertario y el intento de algunos sectores del peronismo de reconstruir puentes con un actor con el que mantiene una relación compleja desde hace casi dos décadas.

De la Resolución 125 a una relación que aún arrastra cicatrices

Para entender el peso simbólico de estas visitas hay que retroceder casi dos décadas. La relación entre el kirchnerismo y el campo sufrió su ruptura más profunda en 2008, cuando el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner impulsó el esquema de retenciones móviles a las exportaciones agrícolas a través de la Resolución 125.

La medida desató una protesta inédita del sector rural, con cortes de ruta en distintas provincias y la conformación de la Mesa de Enlace como espacio de representación unificado de las entidades agropecuarias.

Mayra Mendoza junto a Julián Domínguez 

El conflicto escaló durante meses y terminó definiéndose en el Senado, donde el entonces vicepresidente Julio Cobos desempató la votación con su recordado “voto no positivo”, que frustró la iniciativa oficial y marcó una de las mayores derrotas políticas del kirchnerismo.

Aquella crisis dejó una huella profunda en el vínculo entre el peronismo kirchnerista y el mundo rural, una relación que desde entonces atravesó distintos momentos de tensión y desconfianza.

Discurso K aggiornado: campo, industria y tecnología

En sus recorridas por la muestra, varios dirigentes kirchneristas intentaron mostrar un discurso enfocado en la articulación productiva entre el agro, la industria y la innovación tecnológica.

El senador nacional Eduardo “Wado” de Pedro calificó al campo como un “sector estratégico” y sostuvo que la fortaleza del país depende de la articulación entre producción primaria, industria y desarrollo tecnológico.

En la misma línea se expresó el exministro de Agricultura Julián Domínguez, quien planteó que en un contexto internacional complejo Argentina tiene oportunidades en el agro, pero advirtió que el desarrollo debe combinarse con industrialización y generación de empleo.

Domínguez también señaló las dificultades que atraviesan sectores como la maquinaria agrícola nacional que, según sostuvo, enfrentan un escenario complejo por políticas que favorecen las importaciones.

Intendentes del conurbano y organizaciones sociales en la muestra

La presencia kirchnerista en Expoagro no se limitó a dirigentes nacionales. También recorrieron la exposición varios intendentes del conurbano bonaerense, entre ellos Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achával (Pilar), Gastón Granados (Ezeiza), Nicolás Mantegazza (San Vicente), Marisa Fassi (Cañuelas), Julián Álvarez (Lanús) y Gustavo Menéndez (Merlo).

Otermín definió la exposición como “un acontecimiento que pone de manifiesto toda la potencia del campo bonaerense” y aseguró que su presencia buscaba “con humildad y curiosidad” conocer más de un sector clave para la producción provincial.

Intendentes kirchneristas recorrieron Expoagro

Entre las presencias que más llamaron la atención también estuvo la de la intendenta de Quilmes en uso de licencia, Mayra Mendoza, una de las dirigentes más cercanas a Máximo Kirchner y ferviente defensora de la figura de Cristina Kirchner. Durante su paso por la muestra destacó que el agro es “uno de los sectores más importantes de la producción argentina” y planteó la necesidad de que el crecimiento económico vaya acompañado por una distribución más equitativa de la riqueza.

Su visita no pasó inadvertida en un ámbito donde el kirchnerismo mantiene todavía una relación cargada de tensiones que tuvieron su pico en el conflicto por las retenciones , pero que acumulan otros hechos históricos hostiles al sector como el freno temporal a las exportaciones de carne en 2006 de Néstor Kirchner,  lo que convirtió su visita en una de las más comentadas dentro del clima político que atravesó la exposición.

A la recorrida también se sumaron dirigentes como el titular bloque Unión por la Patria en la Cámara de Diputados de la Nación, Germán Martínez o hasta dirigentes del Movimiento Evita, organización social conducida por Emilio Pérsico, que busca impulsar esquemas de articulación entre la agricultura familiar, la economía popular y los productores agroindustriales.

Su secretario general, Alejandro Gramajo, definió a Expoagro como una “exposición extraordinaria” y señaló que el objetivo es explorar formas de integrar trabajadores de la economía popular a la cadena agroindustrial.

Al mismo tiempo, la presencia de dirigentes kirchneristas en la muestra se dio en paralelo con los movimientos del gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien en los últimos años buscó tender algunos puentes con el sector agropecuario a través de políticas provinciales y obras de infraestructura rural.

Durante Expoagro, el mandatario también protagonizó una de las imágenes políticas más comentadas de la exposición al saludarse en la cena inaugural con el expresidente Mauricio Macri, en una foto que generó ruido dentro del propio kirchnerismo, que atribuye especialmente al exmandatario haber impulsado el denominado lawfare judicial contra Cristina Kirchner.

Dentro de ese sector, la imagen fue interpretada como un nuevo ejemplo de distanciamiento del gobernador respecto de su espacio político de origen.

El campo como otro escenario de disputa con Milei

La presencia de dirigentes kirchneristas en la muestra también estuvo atravesada por la crítica al modelo económico del gobierno de Javier Milei.

Varios referentes del espacio señalaron que las políticas de apertura comercial impulsadas por la administración libertaria generan dificultades para sectores industriales vinculados al agro.

En ese sentido, De Pedro sostuvo que mientras muchos países protegen su industria, en Argentina las empresas enfrentan una competencia que consideró desigual frente a productos importados.

Eduardo "Wado" de Pedro en Expoagro 

En la misma línea, dirigentes del espacio plantearon que el desarrollo del agro debería ir acompañado por políticas que impulsen el valor agregado y la producción industrial en origen.

Entre la desconfianza del campo y las críticas de la oposición

La presencia kirchnerista en Expoagro también generó reacciones críticas desde sectores políticos cercanos al agro.

El intendente de Tres de Febrero en uso de licencia, Diego Valenzuela, dirigente del PRO cercano a La Libertad Avanza, cuestionó la visita de los dirigentes y afirmó que el kirchnerismo debería realizar una autocrítica por las políticas aplicadas durante sus gobiernos hacia el sector rural.

“Pueden ser tan cínicos y de memoria corta los kirchneristas de ir a visitar Expoagro como si nada. Primero deberían hacer la autocrítica de tantos ataques económicos, políticos e impositivos al campo” lanzó.

Incluso afirmó que los dirigentes del krichnerismo “odian al campo y siempre le pusieron el pie encima. Van a Expoagro a criticar a Milei con una crítica fácil y reduccionista” dijo.

En la misma línea se expresó el senador bonaerense de la Coalición Cívica Luciano Bugallo, quien aseguró que muchos productores mantienen una mirada crítica hacia el kirchnerismo pese a los intentos de acercamiento. “El tema es que el productor ni es boludo ni come vidrio” sostuvo en declaraciones a La Noticia 1.

Más allá de los gestos y los discursos, la escena dejó una señal política clara: el vínculo entre el kirchnerismo y el campo sigue siendo incómodo, pero ya no parece un territorio vedado. Expoagro volvió a mostrar que, incluso después de años de enfrentamientos, el agro sigue siendo un ámbito de relación indispensable para la política argentina.