17/03/2026 - Edición Nº1134

Política

Senado

Jorge Capitanich: el voto de Milei, Victoria Villarruel y el desafío del peronismo

17/03/2026 | El senador de Chaco reconoció que los problemas económicos llevan varias décadas. Cree que hay un 40% del electorado en disputa.



El senador nacional y exgobernador del Chaco, Jorge Capitanich, analizó el escenario político y económico de la Argentina durante una extensa entrevista con Tomás Méndez en El Living de NewsDigitales.

Allí reflexionó sobre la polarización política, el modelo económico del gobierno de Javier Milei y los desafíos que enfrenta el peronismo para reconstruir una propuesta competitiva hacia el futuro.

Durante la conversación, Capitanich combinó definiciones económicas, autocríticas sobre la experiencia de gobierno del peronismo y reflexiones sobre la situación institucional del país.

También abordó cuestiones geopolíticas, el rol de los organismos internacionales y la necesidad de una agenda de desarrollo productivo que permita superar las limitaciones estructurales de la economía argentina.

Dos modelos en disputa en la Argentina

Capitanich interpretó la actual polarización política como una reedición de las tensiones históricas del país entre proyectos antagónicos.

“En la historia argentina siempre existieron polos en disputa: federales y unitarios, radicales y conservadores, peronistas y antiperonistas. Hoy hay un polo liderado por Milei con un vector sociopolítico y cultural, mientras que nosotros representamos valores socioeconómicos vinculados al trabajo, el salario y el desarrollo industrial”, afirmó.

Según su análisis, el presidente mantiene un núcleo duro de apoyo electoral relativamente estable. “Tiene un nivel de solidificación de voto cercano al 30 o 34 por ciento. Ese es un voto muy arraigado que lo va a acompañar en cualquier circunstancia”, sostuvo.

Al mismo tiempo, señaló que existe un amplio sector del electorado en disputa. “Hay un 40 por ciento que es muy oscilante y puede moverse hacia una u otra opción”, explicó.

El problema estructural del crecimiento argentino

Uno de los ejes centrales de su análisis económico estuvo relacionado con lo que definió como la principal limitación estructural de la Argentina: el déficit en el sector externo.

Capitanich afirmó que en los últimos 50 años el país acumuló un déficit en cuenta corriente de aproximadamente 350.000 millones de dólares. “Ese déficit lo financiamos con endeudamiento público y privado, con términos de intercambio favorables cuando los precios de los commodities ayudaban o utilizando reservas. Pero es un esquema inestable”, explicó.

En ese sentido, sostuvo que la economía argentina tiene un límite estructural de crecimiento.

Si no aumentás y diversificás las exportaciones, el país no puede crecer más del 1,6 por ciento anual en promedio”, señaló. Según comparó, esa cifra se ubica por debajo de otros países de la región: “Brasil creció 2,5 por ciento, Colombia 2,8 y Chile más de 4 por ciento”.

Críticas al modelo económico del gobierno

Capitanich también cuestionó el rumbo económico del gobierno de Javier Milei, al que acusó de repetir errores de políticas aplicadas en el pasado.

Este modelo tiene apreciación cambiaria, genera desindustrialización, cierre de empresas, aumento del desempleo, precarización laboral y deterioro del salario”, afirmó.

Según el dirigente peronista, otro problema estructural es el déficit de infraestructura, que limita la competitividad de la economía.

“Argentina invirtió en los últimos 50 años cerca de 0,7 por ciento del PBI en infraestructura. Los países desarrollados invierten entre 3 y 4 por ciento. Eso explica gran parte de nuestras dificultades para competir”, explicó.

A modo de ejemplo, mencionó el desarrollo vial. “Tenemos unos 6,4 millones de kilómetros de red vial, pero apenas 3.700 kilómetros de autovías. Deberíamos tener al menos 10.000 o incluso 20.000”, señaló.

Autocrítica y desafíos del peronismo

Durante la entrevista, Capitanich también realizó una autocrítica sobre la experiencia histórica del peronismo en el gobierno y planteó la necesidad de discutir nuevas reglas macroeconómicas.

“Nosotros trabajamos mucho con políticas de ingreso, pero no siempre combinamos adecuadamente la infraestructura social básica, el acceso a derechos y políticas de empleo de calidad”, admitió.

En ese sentido, planteó que el peronismo debe construir un modelo económico basado en reglas claras.

No se puede gobernar sin una regla fiscal que tienda al equilibrio”, sostuvo. Y agregó: “Tenemos que combinar una regla fiscal que tienda al equilibrio, una regla monetaria que tienda a la estabilidad y una regla cambiaria que garantice competitividad”. Por otro lado, reconoció que el kirchnerismo tuvo un problema en el control de la inflación.

Según el exgobernador, la inestabilidad macroeconómica ha sido una constante en la historia argentina. “De los últimos 50 años, solo 10 tuvieron superávit financiero y 40 tuvieron déficit”, señaló.

La reorganización del peronismo

Consultado sobre el futuro del peronismo, Capitanich planteó que el espacio debe atravesar tres etapas para reconstruir su competitividad política.

Primero, consideró necesario desarrollar una agenda legislativa propia que no dependa de la agenda del gobierno. “Yo ya presenté más de 100 proyectos de iniciativa legislativa”, señaló.

En segundo lugar, propuso un debate interno profundo dentro del movimiento. “El peronismo necesita una discusión de abajo hacia arriba para lograr un acuerdo político y programático”, afirmó.

Y finalmente, sostuvo que recién después de ese proceso debería definirse la conducción electoral. “La última etapa es la selección del candidato o candidata”, explicó.

Diálogo político y pluralidad

Durante la entrevista también habló sobre la importancia del diálogo entre fuerzas políticas, incluso entre sectores con posiciones ideológicas muy diferentes.

Nosotros no podemos excluir a nadie. Hay que respetar la pluralidad y la voluntad popular”, afirmó.

En ese contexto recordó su experiencia política en el Congreso y su relación con dirigentes de distintos espacios.

Aprendí que hay que ser respetuoso de las ideas del otro y de quienes fueron elegidos por la voluntad popular”, señaló.

Una visión sobre el futuro

Sobre el final de la entrevista, Capitanich planteó que la política debe recuperar la capacidad de ofrecer una perspectiva de futuro para la sociedad.

“La única esperanza de la vida humana es ser capaces de construir un mundo mejor”, afirmó.

Y concluyó con una reflexión personal sobre su trayectoria política y el contexto actual: “Nuestra generación hizo lo mejor posible para hacer crecer el país y redistribuir ingresos, pero todavía hay problemas estructurales que siguen pendientes de resolver”.