La ex presidenta Cristina Kirchner se presentó este martes en los tribunales federales de Comodoro Py para prestar declaración indagatoria ante el Tribunal Oral Federal N°7 en el marco de la causa Cuadernos, uno de los expedientes más relevantes por presuntos hechos de corrupción durante su gestión.
Su llegada al edificio de Retiro se produjo en medio de un fuerte operativo de seguridad y con movilizaciones de militantes en las inmediaciones, tanto en Comodoro Py 2002 como en su domicilio de San José 1111, desde donde partió rumbo a los tribunales.
En la audiencia, que se desarrolló en la sala Auditorium del subsuelo —el mismo espacio donde fue juzgada por la causa Vialidad—, la ex mandataria confirmó que declararía y luego regresaría a su domicilio, donde cumple una condena a seis años de prisión con autorización especial para asistir a esta instancia judicial.
El proceso marcó el inicio de las indagatorias en el juicio oral, en el que están acusadas 86 personas, entre exfuncionarios y empresarios. La causa se originó en 2018 a partir de los cuadernos del chofer Oscar Centeno, que derivaron en una investigación sobre presuntas coimas vinculadas a la obra pública.
Durante su exposición, Cristina Kirchner cuestionó con dureza el accionar judicial, denunció prácticas mafiosas y apuntó contra jueces y fiscales que intervinieron en la causa. A continuación, las principales frases de su declaración.
Las frases de Cristina Kirchner en su indagatoria
Hasta este momento si alguien me decía que causa emblemática de persecución judicial, hubiera dicho la causa Vialidad por la cual estoy cumpliendo una injusta condena. Intervinieron en esa causa jueces mutantes como Ercolini. Un juez del TOF2 jugaba al fútbol con el fiscal en la quinta de Macri. Esos fueron los jueces que me juzgaron. Lo hicieron por delitos que nunca pude haber cometido. Sin pruebas. No hay ningún testigo que haya declarado contra mí. Fueron obras aprobadas en la Cámara de Diputados. Un disparate total.
Pero esta causa, titulada Cuadernos, la ha desalojado del podio. Ya no se trata de jueces que no son imparciales, sino directamente es una causa donde juez de instrucción, Bonadío, y fiscal de instrucción, Stornelli, son directamente mafiosos. Es un estadío superior. No es una persecución política. Son prácticas mafiosas.
Hubo una oleada de detenciones para chantajear empresarios para que declaren en contra de Cristina.
Bonadío y Stornelli tuvieron un manejo criminal y mafioso sobre la figura del arrepentido. Ya no es que condenan sin pruebas, sino que fraguan las pruebas. Es una cosa nunca vista. Y lo peor de todo es que Stornelli sigue siendo fiscal en este mismo edificio.
Amenazando a una persona de tenerla detenida, puede decir cualquier cosa.
Pedro Etchebest es amenazado por Marcelo D’alessio de que Storeneli lo va a meter preso, y combinan un viaje a un balneario de Pinamar. No solamente hay registros de chats, sino registros fotográficos. Hay una selfie. Una suerte de certificado mafioso de que habían arreglado la situación. Más tarde D’alessio le muestra un cuaderno negro donde hay una cifra de 300, que son los 300 mil dólares que le pedían a Pedro Etchebest para no detenerlo e incluirlo en esta causa.
Les pedían plata para no incluirlos en esta causa y metían presa a gente para que dijeran que yo era la responsable de todo.
Me tocó desde el 6 de noviembre escuchar que era responsable de que había recibido 203 casos de coimas. ¿Dónde, cómo, cuándo, quién la recibió? ¿Pero además donde está toda esa plata? Me rompieron la casa de El Calafate, me dieron vuelta mi departamento. ¿Ustedes saben cómo vivo yo y mis hijos? ¿Qué es esto de que me robé un PBI? Si me hubiera robado un PBI, no estaría acá sentada seguramente.
Vialidad es un poroto al lado de Cuadernos.
Siento que la sentencia está escrita y no es que tengo una visión conspirativa. No quiero impunidad. Investiguen. En Vialidad propuse desde el primer día que se hiciera un peritaje de toda la obra pública desde el 2003 para saber si había habido corrupción, y me dijeron que no.
Tienen derecho a perseguirme, pero sean más coherentes. No pueden decir que estoy presa en una causa por favorecer a Lázaro Báez en contra de todos los empresarios, y ahora me quieren condenar porque soy socia de todos los demás empresarios.
En la asamblea legislativa del 1 de marzo, el presidente anuncia que voy a seguir presa pro la causa Cuadernos y por la causa del memorándum con Irán. Más violatorio de la constitución nacional no hay.
Las Fuerzas Armadas eran los instrumentos para destituir a los gobiernos populares. Obviamente en el siglo XXI no se podía seguir con esta metodología, y se la sustituyó por el poder judicial. Y en nuestro país se acentuó aún más en la reforma de 1994, con la introducción de la figura del Consejo de la Magistratura. Empezó ahí la politización de la justicia. No es normal que los jueces tengan que armar listas para entrar al Consejo. Los jueces se juzgan a sí mismos. Esto distorsiona el rol de la justicia.
Esta causa me parece un gran disparate. Me gustaría que me dijeran cómo me pagaron o cómo fue. No cosas al voleo. ¿Es posible esta acusación por prácticas mafiosas por Bonadío y Stornelli?
Me puedo morir presa con este sistema judicial, pero créanme que en algún momento esto se va a terminar. Más allá de lo que puedan lograr con campañas mediáticas, el estómago necesita determinadas proteínas y la gente necesita tener una vida para que le alcance. Llega un momento en el que finalmente las cosas cambian.
Voy a contestar preguntas cuando algún juez o fiscal lo llame a Stornelli para que declare sobre alguna de sus barbaridades, o cuando algún fiscal o juez lo cite a Mauricio Macri a declarar sobre los parques eólicos.