El Gobierno de Javier Milei, presidente de la Nación, avanzará desde abril con la eliminación de cerca de 900 mil planes sociales y pondrá en marcha un sistema de vouchers de capacitación laboral. La medida marca el cierre definitivo del esquema heredado del Potenciar Trabajo y consolida un giro en la política social que apunta a reducir la asistencia directa a adultos en edad laboral.
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— Sandra Pettovello (@SPettovelloOK) March 17, 2026
La decisión se inscribe en la estrategia del Ministerio de Capital Humano que conduce Sandra Pettovello, ministra, y responde a una hoja de ruta definida desde el inicio de la gestión. El programa Volver al Trabajo dejará de pagarse y será reemplazado por un esquema en el que los beneficiarios deberán inscribirse en cursos de formación para acceder al nuevo beneficio, con condiciones de asistencia y permanencia más estrictas.

El cambio no es solo operativo, sino conceptual. El oficialismo busca desarmar el modelo de intermediación de organizaciones sociales y transferencias masivas para avanzar hacia un sistema donde el Estado financia capacitación y no ingresos. En ese punto, la medida se alinea con uno de los ejes discursivos centrales del Gobierno: cuestionar el rol de los movimientos sociales en la administración de planes y redefinir la relación entre asistencia y empleo.
La eliminación de los planes implica un ahorro potencial significativo en términos fiscales, en línea con la meta de equilibrio que impulsa Luis Caputo, ministro de Economía. Sin embargo, el recorte se produce en un contexto de debilidad del empleo formal y tensiones sociales, lo que abre un frente de riesgo para el oficialismo: el impacto sobre sectores que, aunque con ingresos bajos, dependían de esa transferencia como complemento.
En términos políticos, la medida refuerza la identidad del Gobierno pero también expone sus límites. Mientras apuesta a mostrar consistencia con su discurso de ajuste y eficiencia, enfrenta el desafío de evitar que la transición derive en mayor conflictividad social. El equilibrio entre orden fiscal y contención social será clave para Javier Milei en una decisión que no solo redefine la política pública, sino que también pone a prueba su capital político.