La Copa Africana de Naciones 2026 tuvo el desenlace más polémico e inesperado de su historia. Senegal ganó el título dentro de la cancha al vencer a Marruecos, pero la Junta de Apelación de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) le sacó el título a los senegaleses y proclamó campeón a Marruecos con un resultado administrativo de 3-0.
La decisión se fundamenta en los artículos 82 y 84 del reglamento, castigando la conducta del equipo senegalés al retirarse momentáneamente del campo de juego durante el tiempo suplementario, una acción que el organismo consideró una infracción grave que amerita la pérdida del partido.
Todo empezó en los minutos finales del tiempo reglamentario, cuando una caída de Brahim Díaz en el área senegalesa derivó en una revisión del VAR. Tras la confirmación del penal para Marruecos, la furia se apoderó del banco de Senegal. El entrenador Pape Thiaw ordenó a sus jugadores irse al vestuario en señal de protesta, frenando el espectáculo durante más de media hora.
Fue Sadio Mané quien, en un rol de líder y pacificador, convenció a sus compañeros de regresar. "Es solo fútbol, hay gente de todo el mundo viéndolo. No es justo detener un partido así", argumentó la estrella. Al reanudarse el juego, Brahim Díaz erró el penal, y en la prórroga, un gol de Papa Gueye le dio la victoria en cancha a Senegal por 1-0.

Sin embargo, la Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF) presentó una protesta formal que finalmente prosperó. La CAF anuló la decisión previa de su Junta Disciplinaria y confirmó que el abandono temporal del campo constituyó una violación reglamentaria imperdonable.
El comunicado oficial es contundente: "Se declara que el equipo de Senegal ha perdido el partido, con el resultado registrado como 3-0 a favor de la Fédération Royale Marocaine de Football". De esta manera, Marruecos obtiene su segundo título continental, aunque lejos del césped y en medio de una controversia que será recordada por décadas.
El fallo también abordó otros incidentes de la final: