Newell’s Old Boys sufrió una goleada por 5 a 0 frente a Lanús y vive su hora más oscura. Roberto Sensini dejó su cargo como Director Deportivo a tres meses de asumir, desgastado por un mercado de pases cuestionado y los pésimos resultados.
La salida de "Boquita" llega en un contexto límite. El equipo está último en la tabla anual con apenas dos puntos, no ganó en lo que va del torneo y la sombra del descenso se agranda fecha a fecha.
La apuesta por la dupla Orsi-Gómez fracasó, y la llegada de Frank Darío Kudelka tampoco logró enderezar el barco: el DT sumó solo un punto de nueve posibles y fue lapidario tras el partido: "No estamos a la altura de la camiseta que llevamos puesta".
La gestión de Sensini, que había asumido en diciembre tras el triunfo electoral del oficialismo, quedó marcada por un mercado de pases que no dio respuestas. Bajo su supervisión llegaron diez refuerzos en verano, entre ellos nombres de peso como Gabriel Arias y Matías Cóccaro, pero ninguno logró marcar la diferencia.
A esto se sumaron las incorporaciones tardías de Martín Ortega y Walter Mazzanti, que tampoco cambiaron la ecuación. El exdefensor había pedido paciencia semanas atrás, argumentando que "acomodar diez jugadores nuevos no es tan simple", pero los tiempos del fútbol y la urgencia de los promedios no le dieron margen. Su renuncia busca descomprimir un ambiente que arde, especialmente tras las derrotas consecutivas en el clásico ante Central y ahora esta humillación en el sur bonaerense.
Los números de la Lepra asustan: perdió 13 de sus últimos 20 partidos y no gana de local desde septiembre de 2025. El Coloso Marcelo Bielsa, otrora fortaleza, se ha convertido en un escenario de tensión constante.
El próximo desafío será ante Vélez, uno de los animadores del torneo. Sin Sensini en la estructura y con un Kudelka que pide "valentía para sacar el escudo a flote", Newell's necesita una reacción milagrosa para no seguir cavando su propia fosa.
Desde la oposición, ponen la lupa sobre quiénes toman realmente las decisiones en el fútbol profesional del club. Desde varias agrupaciones coinciden en que el presidente Ignacio Boero delegó buena parte del manejo del fútbol profesional en un grupo de allegados. Entre ellos mencionan al exdirigente Juan José Concina y los agentes FIFA Juan Dávola (hijo del expresidente de Tiro Federal Carlos Dávola) y Juan Ignacio Huber, socios en la agencia DG Football Agency.