El expresidente Mauricio Macri declara este miércoles en los tribunales de Comodoro Py en el marco del juicio oral por la causa Sueños Compartidos, en una escena que vuelve a poner en primer plano uno de los expedientes más emblemáticos de la política reciente. La citación lo ubica como testigo, pero su presencia tiene un peso que excede lo judicial y se proyecta sobre el escenario político actual.
La convocatoria fue realizada por el Tribunal Oral Federal N° 5 a pedido de Sergio Schoklender, uno de los principales imputados, quien busca incorporar al exmandatario para explicar el funcionamiento del programa de construcción de viviendas en la Ciudad de Buenos Aires durante su gestión como jefe de Gobierno. La estrategia de la defensa apunta a distribuir responsabilidades en un esquema que involucró múltiples niveles del Estado.
El caso investiga el presunto desvío de fondos públicos destinados a viviendas sociales a través de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, en un entramado que combina recursos nacionales, ejecución local y participación de actores privados. En ese contexto, la declaración de Macri puede aportar sobre la articulación entre jurisdicciones, un punto clave para determinar responsabilidades políticas además de penales.
Más allá del expediente, la reaparición de la causa en la agenda pública tiene implicancias políticas. Sueños Compartidos fue durante años un símbolo de las denuncias de corrupción contra el kirchnerismo, y su avance judicial reactiva un eje de confrontación que sigue vigente. La presencia de Macri en tribunales también lo expone en un momento donde el mapa opositor atraviesa reconfiguraciones y disputas de liderazgo.
El juicio, que incluye decenas de testigos de peso como Miguel Ángel Pichetto, Gerardo Zamora y Jorge Capitanich, vuelve a cruzar política y Justicia en un año donde los tiempos judiciales no son neutrales. Para Macri, la declaración implica participar de un proceso que históricamente benefició su narrativa política, pero que ahora lo coloca dentro de la escena judicial, en un contexto donde cada movimiento tiene lectura en clave de poder.