El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, anunció este miércoles una nueva línea de créditos hipotecarios para la clase media, en una medida que apunta a facilitar el acceso a la primera vivienda.
El anuncio se produjo horas después de que Horacio Rodríguez Larreta volviera a instalar el debate habitacional en el centro de la escena, con un enfoque diametralmente opuesto.
La coincidencia temporal dejó expuesta una diferencia de fondo: integración de barrios populares versus financiamiento directo a sectores medios.
La iniciativa presentada por el Gobierno porteño contempla créditos hipotecarios con tasa subsidiada para la compra de la primera vivienda.
Según detalló Macri, el programa permitirá financiar hasta el 75% del valor del inmueble, con un tope de $100 millones y destinado a propiedades de hasta 80 metros cuadrados, con un valor máximo de US$2.800 por metro cuadrado.
La tasa será del 7,5% más UVA —por debajo del promedio del mercado— gracias a una subvención estatal de dos puntos. Además, la cuota inicial no podrá superar el 25% de los ingresos del hogar.
“El sueño de la casa propia va a dejar de ser una aspiración para convertirse en una realidad”, afirmó el jefe de Gobierno, al presentar la medida junto al titular del Banco Ciudad, Guillermo Laje.
Más allá del anuncio técnico, el mensaje político fue claro. Macri cuestionó el modelo de políticas habitacionales de la gestión anterior, centrado en la urbanización de villas y asentamientos.
“Durante mucho tiempo, los recursos se concentraron casi exclusivamente en villas. Esa política fracasó y generó una profunda injusticia”, sostuvo.
El jefe de Gobierno planteó que, en lugar de destinar fondos a viviendas sociales, esos recursos deben orientarse a facilitar el acceso al crédito para sectores medios. En esa línea, confirmó que el financiamiento provendrá, entre otras fuentes, de partidas del Instituto de Vivienda de la Ciudad y de dividendos del Banco Ciudad.

No es una postura nueva: ya en enero había anticipado que no continuaría con la construcción de viviendas “regaladas” en villas, lo que generó fuertes críticas de exfuncionarios como María Migliore.
Fue en una reunión con vecinos de Boedo: “Yo no voy a seguir construyendo viviendas nuevas y regaladas en las villas y asentamientos; no lo voy a hacer”.
El jefe de Gobierno había argumentado, además, que la demanda de viviendas en esos sectores es “infinita” y resaltó que en la Ciudad hay más de 800.000 personas de clase media que también tienen derecho a ser asistidas ante lo que consideró “una violación” de ese derecho.
Migliore, exministra de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad durante la gestión de Larreta, le respondió: “Si te preocupa la clase media proponé algo concreto, gobernás hace dos años (entiendo igual que a falta de ideas y futuro es más fácil mirar atrás que para delante). Por otro lado, no se regaló ninguna casa y la gente sí paga servicios en los barrios urbanizados”.
@jorgemacri Si te preocupa la clase media proponé algo concreto, gobernás hace dos años (entiendo igual que a falta de ideas y futuro es más fácil mirar atrás que para delante). Por otro lado, no se regaló ninguna casa y la gente sí paga servicios en los barrios urbanizados 🫶🏼 https://t.co/rcT1GtzYwv
— María Migliore (@MariaMigliore) January 17, 2026
El anuncio de Macri llegó apenas un día después del lanzamiento del espacio “Metropolis”, encabezado por Rodríguez Larreta, donde el exjefe de Gobierno volvió a defender la urbanización de barrios populares como eje de política pública.
“Allí hay que completar el proyecto de urbanización, integrar, llevar servicios, transporte, seguridad”, planteó Larreta, al referirse a villas emblemáticas como la 1-11-14 y la 21-24.
Para el exmandatario, la integración urbana no solo mejora la calidad de vida de los sectores más vulnerables, sino que impacta positivamente en toda la ciudad. “Mejorar la vida de los que más necesitan es una mejora para todos”, sostuvo.
“Se pueden construir 25.000 viviendas en el sur de la ciudad para clase media. Hoy pagar un alquiler es carísimo y un crédito hipotecario es imposible. Hay mucho espacio para hacerlo: espacios del Estado, inmuebles del Estado en desuso, viejos edificios que quedó la carcasa y nada más. Y eso, para la clase media, es una salvación”, agregó también sobre su propuesta.
El cruce de agendas entre Jorge Macri y Rodríguez Larreta no solo refleja un debate de políticas públicas, sino también una disputa que busca interpelar al histórico votante del PRO.
Larreta ya sugirió su deseo de volver a la jefatura de Gobierno en CABA en el 2027 y Jorge Macri cuenta con la amenaza creíble de La Libertad Avanza, con quien debió acordar en octubre del año pasado ante la posibilidad cierta de sufrir un cachetazo electoral yendo de forma solitaria. Patricia Bullrich es el ancho de espadas con el que cuenta LLA.
Con este tipo de medidas, Macri busca captar a ese votante de centro-derecha de CABA que en el último tiempo se acercó a la prédica libertaria y cuestiona algunas políticas públicas de Larreta.