La diputada Marcela Pagano presentó un ambicioso proyecto de ley que busca establecer un nuevo marco regulatorio para el crédito al consumo en Argentina, en un contexto de fuerte deterioro en la calidad de las carteras crediticias, especialmente en el universo fintech y no bancario.
La iniciativa, denominada Ley Federal de Crédito Responsable y Desendeudamiento (LEFCRED), apunta a limitar prácticas riesgosas, proteger a los consumidores y crear herramientas para prevenir crisis de sobreendeudamiento, un fenómeno que se agravó en los últimos meses.
El proyecto se inscribe en un escenario preocupante. Según estimaciones privadas, la mora en el sistema de crédito no bancario ronda el 25%, con un crecimiento sostenido en el último año.
Informes de consultoras como EcoGo señalan que:
Incluso entidades relevantes como Ualá —que se convirtió en banco en 2023— muestran niveles de mora significativamente superiores al promedio informado por el Banco Central de la República Argentina.
Este deterioro generalizado es el telón de fondo de una iniciativa que busca atacar las causas estructurales del problema.

El proyecto introduce un criterio objetivo de sostenibilidad del crédito, algo que hoy no está unificado en el sistema.
Por ejemplo, un ratio de endeudamiento: establece que las entidades deberán evaluar el nivel total de deuda del solicitante en relación a sus ingresos. Esto implica:
En la práctica, esto apunta a que la cuota total mensual no supere un porcentaje razonable del ingreso disponible (aunque el proyecto deja margen para que la reglamentación fije los valores concretos). En tanto, las entidades deberán actualizar la información del cliente
Uno de los ejes más disruptivos del proyecto es el intento de poner un techo al costo del crédito, especialmente en segmentos donde hoy se registran tasas muy elevadas.
El Costo Financiero Total deberá contemplar:
El objetivo es evitar que el costo real quede “oculto” detrás de estructuras complejas.

La ley habilita la fijación de:
Esto impactaría directamente en modelos de negocio de fintechs y financieras no bancarias, que hoy operan con tasas significativamente más altas que la banca tradicional.

Uno de los aspectos más novedosos del proyecto es que amplía el alcance regulatorio a actores que hoy operan con menor supervisión:
El proyecto también pone el foco en los sistemas automatizados de scoring crediticio, utilizados masivamente por fintechs. Se propone:
Este punto introduce un debate clave sobre el rol de la tecnología en el sistema financiero.
El régimen de “segunda oportunidad” es uno de los capítulos más relevantes, inspirado en modelos europeos.
Se trata de un mecanismo para que personas sobreendeudadas puedan:
Condiciones de acceso:
Efectos: