19/03/2026 - Edición Nº1136

Política

La trama oculta en el fútbol

La ruta del dinero en la AFA: el “arrepentido” que puede complicar a Tapia y Toviggino

18/03/2026 | Chats, videos y transferencias exponen un circuito millonario. Juan Pablo Beacon, ex hombre clave del esquema, declaró en EE.UU. y podría detonar la causa.



La investigación judicial que avanza sobre la Asociación del Fútbol Argentino dejó de moverse en el terreno de las sospechas para empezar a delinear un esquema con lógica propia, actores definidos y una operatoria que se repite en el tiempo. A partir de la incorporación de chats, registros audiovisuales y documentación contable, la causa comienza a reconstruir una posible ruta del dinero que conecta ingresos generados en el exterior con movimientos en efectivo dentro del país.

En ese recorrido, los fondos tendrían su origen en negocios vinculados a la AFA fuera de la Argentina —amistosos internacionales, acuerdos comerciales y plataformas digitales— y habrían sido canalizados a través de intermediarias con presencia en el exterior. Parte de ese flujo, según la hipótesis judicial, se desviaba hacia sociedades sin actividad real que emitían facturación para justificar movimientos que luego reaparecían en el circuito local.

El tramo final de esa cadena es el que concentra mayor nivel de evidencia. La investigación describe un mecanismo de reingreso del dinero mediante financieras y su posterior distribución en efectivo, en una dinámica que remite a esquemas clásicos de triangulación y posible lavado.

La logística del dinero

Uno de los elementos que más impactó dentro del expediente es el nivel de sistematicidad con el que se manejaban los fondos. Lejos de tratarse de movimientos aislados, la documentación muestra una operatoria organizada, con instancias de control interno y registros que buscaban garantizar que el dinero llegara a destino.

En ese contexto, aparecen los videos en los que Juan Pablo Beacon —por entonces uno de los hombres de confianza del tesorero Pablo Toviggino— registra el conteo de fajos de dólares y deja constancia del monto recibido antes de su traslado. En uno de esos registros, contabiliza más de 115.000 dólares y anuncia que los llevará de inmediato a la oficina correspondiente, en una escena que forma parte de un circuito más amplio.

Los bolsos con dinero que complican a las autoridades de la AFA

La reconstrucción de la ruta permite identificar un patrón: el dinero era retirado en financieras de la city porteña, trasladado a oficinas operativas —como las ubicadas en la calle Lavalle— y desde allí distribuido hacia domicilios o puntos previamente acordados. En algunos casos, los traslados se realizaban en cajas, mochilas o bolsos, con códigos y marcas que permitían seguir el recorrido de cada entrega.

El nivel de detalle de estos registros es lo que empieza a darle consistencia a la investigación. No se trata solo de dinero en circulación, sino de un sistema que documentaba su propio funcionamiento.

Los chats y la conexión con la conducción

A la evidencia material se suman conversaciones que hoy son analizadas por la Justicia y que permiten observar la dinámica operativa del circuito. En esos intercambios aparecen instrucciones precisas sobre la preparación de dinero, su traslado y los lugares de entrega, con una reiteración que refuerza la hipótesis de un mecanismo estructurado.

Algunos de esos mensajes incluyen referencias a envíos destinados a Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, lo que introduce un elemento de alta sensibilidad institucional. Las órdenes, en esos casos, no solo indican montos y modalidades, sino también la necesidad de confirmar las entregas mediante imágenes o avisos posteriores.

Esa secuencia —orden, traslado, confirmación— aparece repetida en distintos momentos del período investigado, lo que para los investigadores constituye un indicio de continuidad operativa y no de episodios aislados.

Beacon, de operador a pieza central

Dentro de este entramado, la figura de Juan Pablo Beacon adquiere una relevancia decisiva. Durante años fue uno de los hombres más cercanos a Pablo Toviggino y llegó a ocupar la presidencia del Consejo Federal, un espacio clave en la construcción de poder dentro del fútbol argentino.

Sin embargo, su rol dentro de la causa lo ubica hoy en un lugar completamente distinto. Beacon no aparece solo como un engranaje administrativo, sino como quien ejecutaba, registraba y, en cierta medida, auditaba el movimiento del dinero. Su presencia en videos, chats y estructuras societarias lo convierte en un testigo privilegiado del funcionamiento interno del esquema.

La ruptura con Toviggino, ocurrida en el último tiempo en medio de tensiones internas, terminó de reconfigurar su posición. Desde entonces, en ámbitos judiciales y políticos comenzaron a circular versiones sobre su posible intención de acogerse a la figura de imputado colaborador.

En las últimas horas, ese escenario sumó un dato de alto impacto: Beacon habría declarado ante la justicia de Estados Unidos en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero y desvío de fondos vinculados a la AFA. Si bien esta instancia no cuenta aún con confirmación documental pública en registros accesibles, su sola circulación encendió alarmas dentro de la estructura dirigencial.

Pablo Toviggino junto a su hombre de confianza, Juan Pablo Beacon

Un entramado que excede al fútbol

El caso no solo expone un posible circuito económico irregular, sino también una red de vínculos que conecta al fútbol con ámbitos de poder político y judicial. En conversaciones previas, Beacon habría sugerido recurrir a contactos en el sistema judicial ante situaciones delicadas, lo que abre interrogantes sobre la existencia de canales de influencia o protección.

Además, versiones indican que el ex operador habría intentado acercar información a figuras del ámbito político, en un movimiento que podría interpretarse como parte de una estrategia para negociar su situación procesal o garantizar respaldo.

Este cruce de intereses es lo que convierte al expediente en algo más que una investigación sobre manejo de fondos: lo ubica en un punto donde confluyen poder económico, institucional y político.

Juan Pablo Beacon en un entramado de corrupción que expone a Tapia y Toviggino

Proyección internacional y riesgo de escalada

Otro de los factores que eleva la gravedad del caso es su posible proyección internacional. El hecho de que parte de las operaciones haya pasado por estructuras radicadas en Estados Unidos abre la puerta a una eventual intervención de la justicia de ese país, algo que ya tuvo antecedentes de alto impacto en el fútbol mundial.

La experiencia del FIFA Gate sigue siendo una referencia inevitable en este tipo de investigaciones: un proceso que comenzó con movimientos financieros en el sistema norteamericano y terminó desarticulando estructuras históricas de la dirigencia deportiva.

En ese contexto, cualquier avance concreto en jurisdicción extranjera podría modificar de manera drástica el escenario actual.

El punto de inflexión

Con el volumen de pruebas acumuladas —videos, chats, registros financieros y trazabilidad de los movimientos— la causa AFA entró en una etapa distinta. Ya no se trata de determinar si existió un circuito, sino de establecer responsabilidades dentro de una estructura que parece haber funcionado de manera sostenida.

Sin embargo, en este tipo de expedientes, el salto definitivo no suele venir de la documentación, sino de quienes participaron en el sistema.

Juan Pablo Beacon reúne todas las condiciones para convertirse en ese punto de quiebre. Conoce el circuito, lo ejecutó y lo documentó. Si decide avanzar como colaborador, el impacto no se limitará a un expediente judicial: puede alterar de manera profunda el equilibrio de poder dentro del fútbol argentino.

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