La edición 2026 de Expoagro dejó una postal ambigua para el Gobierno nacional, con una presencia política más tenue que en años anteriores y señales económicas que combinaron expectativas con cautela.
La megamuestra realizada en San Nicolás volvió a consolidarse como uno de los termómetros del vínculo entre la Casa Rosada y el sector agropecuario, en un contexto donde el campo espera definiciones clave en materia de retenciones y de competitividad.
Sin embargo, a diferencia de 2025, la ausencia del presidente Javier Milei y de su ministro de Economía, Luis Caputo, marcó el pulso político del evento y enfrió las expectativas de anuncios de peso.
En ese marco, la estrategia oficial pareció apoyarse más en medidas concretas —como el impulso crediticio del Banco Nación— y en iniciativas de gestión, antes que en definiciones estructurales como la baja de retenciones, una de las principales demandas del sector.
Al mismo tiempo, algunas decisiones anticipadas en la feria, como la desregulación de la vacuna contra la aftosa, abrieron nuevos frentes de discusión con entidades rurales, evidenciando que el vínculo entre el Gobierno y el agro no está exento de tensiones.
En ese repaso, los cinco de los datos más resonantes que dejó el paso del Gobierno nacional por Expoagro.
El presidente Javier Milei priorizó su agenda internacional por Estados Unidos, Chile y España y pegó el faltazo a Expoagro, sepultando las expectativas de anuncios importantes para el campo.
A diferencia de 2025, cuando el jefe de Estado estuvo presente junto a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el diputado nacional José Luis Espert —quienes ya se perfilaban para encabezar listas legislativas—, en 2026 la ausencia fue total.
Tampoco participó el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, uno de los funcionarios del núcleo duro que podría haber dado señales sobre retenciones o rebajas impositivas.
Aunque hubo visitas puntuales del ministro del Interior, Diego Santilli, o de la propia Patricia Bullrich, la presencia política del Gobierno dejó sabor a poco.
Diego Santilli y Sergio Iraeta en Expoagro Quien sí sostuvo la representación oficial durante toda la muestra fue el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, encargado de los anuncios y del discurso institucional.
La posibilidad de que Expoagro fuera el escenario para anunciar una baja o eliminación de retenciones quedó descartada.
Las señales previas ya eran claras: en la apertura de sesiones del Congreso del 1 de marzo, Javier Milei no hizo referencias al tema, lo que anticipaba un escenario sin definiciones en San Nicolás.
La confirmación llegó con las ausencias de los principales funcionarios y discursos cargados de generalidades. Durante el acto inaugural, Sergio Iraeta aseguró que el Gobierno “va a continuar con la baja de retenciones con responsabilidad, en la medida en que lo permita el orden fiscal”, una definición que no logró entusiasmar al sector.
Por su parte, Patricia Bullrich buscó subir el tono político y dejó promesas en esa línea: sostuvo que el impuesto es “totalmente regresivo” y remarcó que para el Gobierno la reducción “es innegociable”, aunque sin anuncios concretos.
La principal apuesta del Gobierno en Expoagro fue el paquete de financiamiento impulsado por el Banco Nación, que terminó siendo la medida más valorada por productores y empresas.
En apenas cuatro jornadas se registraron más de 28.000 solicitudes de préstamos por un monto superior a los $30 billones, destinadas tanto a capital de trabajo como a inversión productiva.
Entre las líneas más destacadas se incluyeron créditos para la compra de maquinaria nueva con tasas del 0% en dólares y del 19% nominal anual en pesos, con plazos de hasta 60 meses
Las condiciones resultaron lo suficientemente atractivas como para motorizar una fuerte demanda en el predio y posicionar al financiamiento como el eje más concreto de la presencia oficial.
Otro de los puntos que marcó la agenda fue el anticipo de la flexibilización del sistema de vacunación contra la fiebre aftosa, que comenzará a regir en enero de 2027.
La medida, impulsada por el Ministerio de Desregulación que conduce Federico Sturzenegger, habilitó a los productores a elegir veterinarios privados en lugar del esquema obligatorio actual.
Mientras desde el Gobierno destacaron que permitirá “terminar con monopolios”, la iniciativa generó reacciones dispares dentro del sector.
La Sociedad Rural Argentina se mostró a favor, pero otras entidades como Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), su confederada CARBAP y Federación Agraria expresaron preocupación.
#CARBAPdice
— CARBAP (@CARBAP_ARG) March 16, 2026
La sanidad animal es un pilar estratégico para la producción ganadera y para la inserción de la Argentina en los mercados internacionales.
La fiebre aftosa no se desregula. Se previene.
Comunicado completo 👇🏻https://t.co/6WSLUx4nvd@lacha @carlosetchepare… pic.twitter.com/Kx9nlC45hr
El presidente de CARBAP, Ignacio Kovarsky, sostuvo a Newsdigitales que se trató de una medida “inconsulta” y que la reunión en Expoagro funcionó solo como notificación. Desde la entidad advirtieron además que decisiones sin consenso técnico pueden derivar en riesgos sanitarios y productivos: “Esto no es un tema técnico de desregulación, es un tema sanitario”, remarcaron.
En paralelo, el Ministerio de Seguridad presentó el programa “Cosecha Segura”, orientado a combatir la inseguridad rural y proteger la cadena productiva.
La iniciativa propone un esquema de articulación entre fuerzas federales, provincias, municipios, puertos y el sector privado, con el objetivo de garantizar que la producción llegue a destino.
Entre sus ejes principales se destacan la prevención del contrabando de cereales y la mejora de infraestructura y circulación en zonas clave cercanas a los puertos, uno de los puntos sensibles para la logística del agro.