Una serie de robos con una misma lógica encendió las alarmas en la zona norte del Conurbano bonaerense. Las víctimas relataban situaciones similares: irrupciones violentas, hombres armados con apariencia de agentes y una puesta en escena que imitaba procedimientos policiales. Detrás de esos episodios, los investigadores lograron identificar a una banda que ahora quedó desarticulada tras una seguidilla de allanamientos simultáneos.
El operativo se concretó en los partidos de Tigre y Malvinas Argentinas, en el marco de una causa por robo agravado cometido en poblado y en banda, que tramita en la UFI de Don Torcuato a cargo del fiscal José Amallo. La pesquisa, que demandó cerca de dos meses, incluyó tareas encubiertas, análisis de cámaras de seguridad, recolección de testimonios y distintas medidas que permitieron reconstruir la estructura del grupo.
Como resultado de los procedimientos fueron detenidas seis personas, señaladas como integrantes de la organización. Entre ellas se encuentra quien sería el jefe de la banda, junto a otros hombres y una mujer que cumplían distintos roles dentro del esquema delictivo. Uno de los arrestados, además, se encontraba indocumentado.
Los acusados fueron identificados como Julio Esteban Baldes (58), señalado como cabecilla, junto a Federico Mario Nahuel Baldes Gonzalez (31), Ana Laura Umbidez (30), Nicolás Giménez (39), Gabriel Emiliano Gavilán Herrera (28) y Luciano Matías Colayago (33).

Durante los allanamientos, los agentes secuestraron un vehículo que habría sido utilizado en los hechos, dinero en efectivo, teléfonos celulares y distintos elementos que refuerzan la hipótesis de una logística organizada. También hallaron prendas, gorras y fundas de chalecos antibalas, piezas clave para sostener la fachada de falsos operativos policiales.
Según establecieron los investigadores, la banda actuaba de manera coordinada y utilizaba esa simulación para reducir a las víctimas y facilitar el ingreso a viviendas y comercios. La puesta en escena incluía el uso de armas de fuego y vestimenta similar a la de fuerzas de seguridad, lo que generaba confusión y disminuía la capacidad de reacción de quienes eran abordados.
La pesquisa permitió vincular al grupo con al menos cuatro hechos ocurridos entre noviembre de 2025 y febrero de este año en distintas localidades del norte del Gran Buenos Aires. Las causas quedaron bajo la órbita de varias fiscalías, que trabajaron de manera conjunta para unificar la información y avanzar en la identificación de los sospechosos.
Con las detenciones concretadas, los investigadores consideran que la estructura principal de la banda fue desarticulada, aunque no descartan que puedan surgir nuevos elementos a partir del análisis de los dispositivos secuestrados. Los acusados quedaron a disposición de la Justicia mientras avanza la causa para determinar el alcance total de la organización y su posible participación en otros ataques con la misma modalidad.