El aumento de la morosidad en billeteras digitales —con el caso de Ualá como uno de los más visibles— puso el foco en un fenómeno que se expande en todo el sistema: cada vez más personas acceden al crédito, pero también crecen las dificultades para devolverlo.
En ese contexto, surge una duda cada vez más común: ¿qué pasa si saco un préstamo en una billetera virtual y después dejo de pagarlo?
La respuesta es clara: la deuda no desaparece, aunque se desinstale la aplicación.
Cuando una persona solicita un crédito en una fintech, firma un contrato digital con la misma validez que uno tradicional. Eso implica que la obligación de pago sigue vigente, incluso si deja de usar la app o elimina su cuenta.
Si una persona deja de pagar, aunque haya borrado la aplicación:la deuda sigue vigente, se acumulan intereses y pueden iniciarse reclamos judiciales. Pero el impacto más importante es que queda registrada en el sistema financiero.
Los atrasos pueden derivar en la inclusión en bases como el Veraz o la Central de Deudores del Banco Central. Esto implica:
Un punto clave es que no importa tanto el monto de la deuda, sino el tiempo de atraso. A medida que pasan los meses, la situación empeora.
En general, por montos bajos no suele haber embargos inmediatos. Sin embargo:
La deuda no desaparece, aunque se pague, el antecedente puede seguir figurando hasta 2 años.Si no se cancela, puede permanecer hasta 5 años en los registros.
El problema se da en un contexto donde el crédito creció fuerte, pero con condiciones exigentes. Hoy, muchas billeteras ofrecen:
Al mismo tiempo, los datos muestran que más de uno de cada cuatro préstamos en entidades no financieras ya presenta atrasos, reflejando niveles récord de morosidad.
En definitiva, borrar la aplicación no elimina el crédito. En un contexto de tasas altas y creciente morosidad, el riesgo ya no está solo en acceder al préstamo, sino en la capacidad real de poder sostenerlo.