El debate en torno al uso ético de la tecnología en la industria cinematográfica da para horas y horas de discusión. Ahora, con el anuncio de que el actor Val Kilmer, fallecido el pasado 1 de abril de 2025, tendrá una participación significativa en la película As Deep as the Grave gracias a la inteligencia artificial la polémica vuelve a surgir.
Es que, a pesar de que la estrella de Top Gun no llegó a rodar ninguna escena debido a las complicaciones del cáncer de garganta que padecía, la producción decidió utilizar inteligencia artificial generativa de última generación para recrear su imagen y voz. El director y guionista del filme, Coerte Voorhees, reveló que el papel del Padre Fintan fue diseñado específicamente para Kilmer, aprovechando sus raíces nativas americanas y su conexión personal con el suroeste de Estados Unidos.

El proyecto, originalmente titulado Canyon of the Dead, narra la historia real de los arqueólogos Ann y Earl Morris en sus excavaciones en Arizona. La decisión de recurrir a la tecnología surgió cuando el equipo de edición notó que la ausencia del personaje de Kilmer dejaba un vacío insalvable.
Al ser una producción independiente con un presupuesto limitado y seis años de desarrollo, el rodaje convencional ya no era una opción viable. Voorhees justificó la medida explicando: "Normalmente, simplemente elegiríamos a otro actor... pero no podemos volver a encender las cámaras. No tenemos el presupuesto. No somos una gran película de estudio. Así que tuvimos que pensar en formas innovadoras de hacerlo".

La recreación digital no solo muestra versiones jóvenes del actor, utilizando material proporcionado por su familia, sino que también integra metraje de sus últimos años para reflejar distintas etapas de la vida del personaje. Un aspecto particularmente distintivo es que el Padre Fintan padece tuberculosis en la ficción, lo que permite que la voz procesada por IA —que conserva las secuelas de la traqueotomía de Kilmer— aporte un realismo único.
A pesar de la controversia que rodea el uso de la IA en Hollywood por el temor al desplazamiento de trabajadores, esta producción asegura haber seguido las directrices del sindicato SAG y compensado económicamente al patrimonio del fallecido. La familia del actor ha sido un pilar fundamental en este proceso: su hija Mercedes y su hijo Jack han brindado su apoyo total a la iniciativa. Coerte Voorhees señaló que fueron ellos quienes le dieron la confianza para seguir adelante: "Su familia seguía diciendo lo importante que pensaban que era la película y que Val realmente quería ser parte de esto... A pesar de que algunos puedan llamarlo controvertido, esto es lo que Val quería".

Por su parte, Mercedes Kilmer emitió un comunicado oficial destacando que su padre era un hombre profundamente espiritual que siempre vio con buenos ojos el avance tecnológico en el arte. Según sus palabras: "Él siempre miró las tecnologías emergentes con optimismo como una herramienta para ampliar las posibilidades de contar historias. Este espíritu es algo que todos estamos honrando dentro de esta película específica, de la cual él fue una parte integral".
Cabe recordar que el propio Val Kilmer ya había sido pionero en este campo durante su vida. En 2022, colaboró con una empresa tecnológica para recuperar su voz en Top Gun: Maverick, expresando en aquel entonces su gratitud por la oportunidad de volver a comunicarse de forma auténtica. "Como seres humanos, la capacidad de comunicarnos es el núcleo de nuestra existencia y los efectos secundarios del cáncer de garganta han dificultado que los demás me entiendan", había declarado el actor.