El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella registró en marzo una caída mensual del 5,30%, ubicándose en 42,03 puntos, frente a los 44,38 puntos de febrero.
El dato confirma un freno en las expectativas económicas y muestra, además, un deterioro en términos interanuales: el índice se encuentra 4,73% por debajo de marzo de 2025.
A su vez, el informe aporta un dato clave para entender la dinámica reciente: desde el pico alcanzado en enero de 2025 (47,38 puntos), el indicador acumula una caída de 11,29%, aunque todavía se mantiene por encima del piso de enero de 2024 (35,60 puntos), lo que implica una recuperación acumulada de 18,06% desde ese mínimo.

El informe muestra que la baja de marzo fue transversal a todos los subíndices:
En la misma línea, los dos grandes agregados también registraron caídas:
El retroceso más fuerte en la percepción de la situación personal sugiere un impacto directo del contexto económico en los ingresos y el bienestar cotidiano de los hogares.
Uno de los datos más relevantes del informe es la creciente divergencia territorial:
El interior del país no solo evita la caída, sino que registra una mejora y continúa mostrando el nivel más alto de confianza, con 50,71 puntos. En contraste, el conurbano bonaerense presenta el valor más bajo, con 37,39 puntos.
En términos interanuales, la brecha también se amplía:
Estos datos consolidan un patrón claro: la percepción económica mejora o se sostiene fuera del AMBA, mientras que se deteriora con fuerza en el principal conglomerado urbano del país.

La caída más pronunciada en el Gran Buenos Aires confirma que el conurbano sigue siendo la zona más afectada por el enfriamiento económico.
Allí pega fuerte la merma industrial y también las consecuencias en la construcción del parate de la obra pública nacional. Son dos motores del GBA.
La combinación de ambos factores explica por qué el GBA no solo muestra la mayor caída mensual, sino también el nivel más bajo de confianza del país.
Para Milei representa un desafío mayúsculo: si la llamada “reconversión industrial” no es exitosa, La Libertad Avanza llegará desgastado al principal bastión electoral del país, donde el peronismo es, además, históricamente fuerte.
Ya en el 2025 había señales de que el modelo económico complicaba las aspiraciones electorales de LLA: le fue mal en el Conurbano bonaerense tanto el 7 de septiembre como el 26 de octubre.

El informe también evidencia una brecha por ingresos:
Además, en la comparación interanual:
La caída del ICC en marzo no solo marca un retroceso en las expectativas, sino que también expone una Argentina fragmentada:
En este contexto, la evolución de sectores clave como la industria y la construcción será determinante para que el gobierno revierta la tendencia en las zonas más afectadas.
La persistencia de esta brecha no solo condiciona el consumo, sino que también anticipa posibles tensiones económicas y políticas en el principal núcleo urbano del país.