El INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) informó que la tasa de desocupación alcanzó el 7,5% en el cuarto trimestre, lo que implica una suba de 1,1 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2024 y 1,8 p.p. en relación a 2023, es decir, aumentó la cantidad de personas que buscan trabajo activamente y no lo consiguen.
Asimismo, el 7,5% constituye el registro más alto desde la pandemia para un cuarto trimestre del año.
Los trimestres anteriores, los especialistas venían señalando que la desocupación no subía significativamente porque quienes perdían sus trabajos conseguían “refugio” rápidamente en actividades como Uber, Rappi, entre otras, que, para las estadísticas, implicaba estar ocupado. Ahora, advierten que los refugios están empezando a mostrar signos de agotamiento.
Luis Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA – Autónoma se pregunta “si se están agotando las modalidades refugio y el escenario puede empeorar aún más”.
Federico Pastrana, de C-P Consultora, destacó que “la menor cantidad de puestos registrados privados impactó de lleno en el desempleo. Hubo muy poca creación de puestos por cuenta propia y no registrados. Esto llevó a un aumento en la informalidad”.

Mientras los asalariados registrados disminuyeron 0,6 p.p. y los asalariados no registrados 0,2 p.p, los trabajadores por cuenta propia aumentaron 0,2 p.p., sin llegar a compensar las caídas en las otras modalidades.
Es decir, quienes perdieron su trabajo asalariado (más de 270.000 registrados desde la asunción de Milei entre sector público y privado), ya no pueden insertarse en esos sectores y caen en la desocupación.
Ello da cuenta, a su vez, de una saturación de oferta en esas actividades, que redunda en una baja de los precios que perciben los conductores o repartidores.
Otro dato que sorprendió en la economía argentina en 2025 fue la enorme divergencia entre actividad y empleo registrado. Pastrana caracterizó de “impactante” esta diferencia: desde mayo de 2024, el empleo no deja de caer sistemáticamente mientras la actividad repunta.

Ello se vincula con los sectores que dinamizan la actividad, como Minería, Finanzas y Agro, que no son grandes creadores de empleo, mientras Comercio, la Industria y Construcción, que explican cerca de la mitad de los puestos de trabajo registrados, no logran repuntar en actividad.
En suma, Pastrana señala que "Los indicadores del mercado de trabajo muestran un empeoramiento a fines de 2025" que "se suma a la ya delicada situación de los ingresos debido a la caída en los salarios reales y jubilaciones en el marco de la aceleración inflacionaria".
Campos fue categórico: “Los datos de empleo publicados por el INDEC son decididamente muy malos. Podrían ser peores, desde ya, pero ese no es un aliciente”. A su vez, pareció desafiar a ¿Federico Sturzenegger?: “habrá que ver si algún funcionario se anima a salir a plantear alguna lectura positiva”.
1. La suba de la desocupación en el cuarto trimestre de 2025 confirma que el mercado laboral está lejos de mostrar buenas noticias. La pregunta ahora es si se están agotando las modalidades refugio y el escenario puede empeorar aún más. Hilo con los últimos datos del INDEC
— Luis Campos (@luiscampos76) March 19, 2026