El recuerdo todavía lo emociona. Danyer Sanabria sonríe al hablar de aquel jonrón histórico que hizo vibrar a la Argentina y que, al mismo tiempo, fue celebrado en su Venezuela natal. Ocurrió en el último partido de la Serie de las Américas 2025, disputada en Panamá, cuando Argentina enfrentaba a una selección que llegaba invicta. Su batazo no solo selló la segunda victoria albiceleste en el torneo, sino que también marcó un hito para el béisbol nacional.
En el citado torneo, Sanabria fue protagonista del conjunto argentino -representado por el club DAOM-, con la que logró dos victorias memorables. Su cuadrangular decisivo ante una potencia mundial lo convirtió en símbolo de un grupo que, según él, “trabajó unido y dejó todo en el campo”.
“Después de ese jonrón me sentí muy contento, sobre todo porque fue para ayudar al equipo. Ganarle a una selección invicta y tan fuerte fue histórico”, aseguró a NewsDigitales en una entrevista exclusiva realizada por Zoom, donde no sólo repasó su trayectoria sino también lo que significa este deporte en el país.
Así fue el Grand Slam de Danyer Sanabria esta tarde con el que Club DAOM de Argentina dio vuelta al juego ante las Águilas Metropolitanas de Panamá.
— JD Castellano (@_JDCastellano) February 12, 2026
La @LAB_beisbol ganó 10-6 y le quitó el invicto a Panamá en la #SerieDeLasAméricas. https://t.co/tKjND0Hdkr pic.twitter.com/Fd8LDdmJoN
Su ingreso al país se dio en 2023 gracias al entrenador Rolando Arnedo, que lo conectó con DAOM. “Me dieron una oportunidad que en ninguna otra liga había tenido. Estoy muy agradecido porque me recibieron como si hubiera jugado toda la vida con ellos”, recuerda. Desde entonces, cada temporada se convirtió en un puente entre sus raíces venezolanas y su nueva casa en Buenos Aires.
Aunque muchos lo señalan como la gran figura, él prefiere la humildad: “Para mí todos somos iguales. Yo soy uno más, trato de ayudar en lo que sé, pero somos un equipo”. Esa visión lo acompaña desde sus primeros pasos en el béisbol, un deporte que practica desde los cuatro años y que siempre fue su sueño.
Representar a la Argentina es, para él, un orgullo: “Cada vez que me pongo esa camiseta siento que estoy defendiendo mi segundo país. Siempre voy a estar agradecido por la oportunidad que me dieron. Es mi segunda casa.
Sanabria también destaca el rol de la comunidad venezolana en el país. “Los argentinos nos han recibido muy bien. Muchos compatriotas llevan años aquí y ya son parte de la sociedad. Yo también me considero uno más”, afirma.
Sobre el presente del béisbol nacional, es optimista: “Cada año el nivel sube más. Este fue el mejor de los tres años que llevo jugando. En el torneo local y afuera hicimos un gran papel. Estoy seguro de que el año que viene vamos a estar en semifinales de la Serie de las Américas”.
Aunque es optimista de cara al futuro, reconoce que aún falta infraestructura y apoyo, tanto para la práctica deportiva en adulto como en infantiles: “Necesitamos una ayudita más. Los estadios no están mal, pero detrás de nosotros vienen chicos que también sueñan con representar al país. Ojalá ellos tengan todas las herramientas para seguir creciendo”.
Cuando se le pregunta cómo es su entrenamiento y dónde se realiza, afirma que usan las instalaciones de DAOM en Ezeiza, cerca del predio de la AFA, lo que refleja el esfuerzo de un deporte que todavía busca consolidarse en la Argentina. “El béisbol es exigente, requiere preparación física y mental, pero es muy bonito. Siempre te obliga a dar el 100%”, explica.
A los jóvenes que dudan entre fútbol, tenis o béisbol, les deja un mensaje claro: “Si les gusta el béisbol, nunca se rindan. Es difícil, pero muy lindo. Trabajen fuerte, porque siempre llega el momento. Y si no es béisbol, que sea cualquier deporte: lo importante es entrenar y no rendirse”.
Finalmente, habla de DAOM con gratitud: “Es un equipo que marcó mi carrera. Me dieron la oportunidad de jugar y me recibieron como uno más. Siempre voy a estar orgulloso de representar su camiseta”.
Sanabria sabe que su jonrón quedará en la memoria, pero lo que más lo entusiasma es el futuro: el crecimiento del béisbol argentino y la posibilidad de que nuevos niños sueñen con repetir su hazaña. “Lo que hicimos ahora es para animar a los que vienen detrás. Ellos también tendrán su momento”.