El reciente acto del PRO, con cierre de Mauricio Macri, volvió a poner en el centro de la escena el posicionamiento político del partido frente al peronismo y al gobierno de Javier Milei.
En ese escenario, el exmandatario aseguró que su espacio es garantía de que “no vuelva el populismo” y ratificó su acompañamiento al rumbo general, aunque con matices.
Sin embargo, desde sectores libertarios no tardaron en recordar un episodio que contrasta con ese discurso: la relación de cercanía que Macri supo construir con el líder sindical Hugo Moyano en la antesala de las elecciones presidenciales de 2015, cuando ambos compartieron un acto cargado de elogios mutuos.
En el encuentro partidario más reciente, Macri reafirmó el rol del PRO dentro del escenario político actual y planteó una narrativa de continuidad del proceso iniciado hace más de una década.
“Estamos orgullosos. Venimos a cambiar la política para transformar porque en todos los lugares donde gobernamos los argentinos viven mejor”, sostuvo el ex presidente.
En esa línea, afirmó que “el éxito del cambio abre una nueva etapa” y remarcó que, si bien existen diferencias con el actual gobierno, el acompañamiento se mantiene: “Tenemos diferencias y las hemos expresado y las vamos a expresar cada vez que haga falta, pero nuestra prioridad es el cambio”.
Uno de los ejes más contundentes de su discurso fue el rechazo al regreso del peronismo: “No vamos a darle ninguna excusa al populismo para volver”.
Además, planteó una visión de largo plazo: “Lo que está en juego no es una elección. Lo que está en juego es si el cambio tiene raíces suficientemente profundas para perdurar”.
En ese marco, definió al PRO como actor central de la próxima etapa: “Somos el próximo paso. El que consolida lo que se logró y ese paso lo vamos a dar todos juntos”.
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— Mauricio Macri (@mauriciomacri) March 19, 2026
El contraste con aquel posicionamiento aparece al retroceder a septiembre de 2015, en la recta final de la campaña presidencial que llevaría a Macri a la Casa Rosada.
En ese contexto, el entonces jefe de Gobierno porteño protagonizó un acto junto a Hugo Moyano en la Usina del Arte, en el barrio de La Boca. Bajo la excusa de reconocer a los trabajadores recolectores de residuos, ambos compartieron escenario en una postal que, en ese momento, fue leída como un gesto político de alto impacto.
Macri destacó que había construido con Moyano una “relación de confianza” y le reconoció “la batalla que ha brindado por los trabajadores”. Además, prometió eliminar el impuesto a las Ganancias sobre los salarios y mantener las paritarias como herramienta de negociación colectiva.
El líder del PRO también defendió el rol de los sindicatos en la discusión salarial, al sostener que las paritarias eran “un instrumento que tenemos que cuidar”.
Por su parte, Moyano también tuvo palabras elogiosas hacia Macri, incluso reconociendo el perfil ideológico del entonces gobierno porteño.
“Este gobierno de derecha fue el primero que le dio la posibilidad de indemnización a los recolectores”, afirmó el dirigente sindical frente a un auditorio colmado de trabajadores.
En otro tramo del acto, agradeció el reconocimiento a los trabajadores y destacó la gestión del PRO en la Ciudad de Buenos Aires: “Lo único que queremos reconocer es la respuesta que nos dio el gobierno de la Ciudad a los trabajadores de forma permanente, cosa que no ha hecho otros gobiernos”.
Incluso, en un gesto que no pasó desapercibido, se dirigió a Macri como “compañero” y le preguntó públicamente si le molestaba esa denominación. Otros tiempos.

El evento en la Usina del Arte reunió a figuras clave del PRO como Horacio Rodríguez Larreta, Diego Santilli y Cristian Ritondo, además de funcionarios del área de Ambiente.
La escena estuvo atravesada por gestos de cercanía: Macri y Moyano compartieron escenario, intercambiaron elogios y protagonizaron momentos distendidos, como cuando el entonces candidato le comentó al sindicalista: “Me sorprendió mucho cómo te aplaudieron”.
El acto concluyó con una selfie del líder del PRO junto a los trabajadores, en una imagen que buscó sintetizar cercanía con el mundo sindical y el trabajo formal.