El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, dio un paso clave en su estrategia política al lanzar la franquicia porteña del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio con el que busca consolidar su liderazgo dentro del peronismo y proyectarse a nivel nacional.
El acto se realizó en el Teatro Picadero y reunió a dirigentes, militantes y funcionarios del espacio. Allí, Kicillof dejó en claro que su iniciativa no se limita a una disputa local, sino que apunta a construir una alternativa política con miras a las elecciones presidenciales de 2027.
“Este no es un año de campaña, sino de construcción de un movimiento fuerte, confiable, que entusiasme a la mayoría”, afirmó el mandatario, marcando el tono de una estrategia que combina organización territorial con posicionamiento discursivo.
Uno de los gestos más significativos del evento fue la centralidad que tuvo Augusto Costa, ministro de Producción bonaerense, quien fue presentado como la principal referencia del MDF en la Ciudad de Buenos Aires.

Junto a él también participó la legisladora porteña Berenice Iañez, vinculada al espacio político de Andrés Larroque, lo que evidenció la articulación de distintos sectores del peronismo alineados con el gobernador.
La jugada busca fortalecer la presencia del espacio en un distrito históricamente adverso para el peronismo, donde el macrismo ha construido una hegemonía política durante las últimas dos décadas.
Durante su discurso, Kicillof apuntó directamente contra el presidente Javier Milei, al cuestionar el relato oficial sobre la situación económica. “El Gobierno nacional está en una fase maníaca, hablando de un milagro económico que contrasta con la vida cotidiana de los argentinos”, sostuvo.

Además, el mandatario bonaerense acusó al oficialismo de ocultar la realidad y de promover un modelo de ajuste que afecta el tejido productivo. En ese sentido, advirtió sobre el riesgo de que la sociedad naturalice estas políticas como inevitables.
“Debemos luchar contra el desinterés, el desánimo y la resignación que buscan instalar en nuestro pueblo”, enfatizó, en un mensaje dirigido tanto a la militancia como al electorado en general.
Kicillof reconoció que la Ciudad de Buenos Aires representa un desafío complejo para el peronismo, pero insistió en la necesidad de dar esa batalla con una agenda más amplia. “No podemos quedarnos solo en las veredas o las plazas: tenemos que discutir una estructura productiva y social distinta”, planteó.
En esa línea, también apuntó contra el legado del macrismo en el distrito, al que responsabilizó por profundizar la desigualdad y la especulación inmobiliaria.
El lanzamiento del MDF en territorio porteño se inscribe en una estrategia más amplia: construir una alternativa que no solo dispute el poder al oficialismo libertario, sino que también redefina el rumbo del peronismo.
“Tenemos la vocación de cerrar este ciclo y abrir otro mucho mejor”, concluyó Kicillof, dejando abierta la puerta a una candidatura presidencial que, aunque no fue confirmada, ya comienza a tomar forma en el escenario político argentino.
ND