22/03/2026 - Edición Nº1139

Sociedad


Tendencias demográficas

Argentina cae en nacimientos: maternidad postergada y la criopreservación

22/03/2026 | En 2023 se registró una baja del 48% en la natalidad respecto al año 2000, según el Ministerio de Salud. Qué opinan los especialistas.



Argentina registra una caída sostenida en su tasa de natalidad durante la última década, alcanzando los 460.902 nacimientos vivos en 2023 Esta cifra representa una disminución cercana al 50% en comparación con los niveles registrados a comienzos de siglo.

El fenómeno responde a transformaciones profundas en la planificación familiar, impulsadas por factores económicos, educativos y un mayor acceso a métodos anticonceptivos. La tendencia es especialmente marcada entre las madres adolescentes, cuya fecundidad descendió un 64% desde el año 2005.

Actualmente, la tasa de fecundidad en el país se ubica en 1,6 hijos por mujer, un valor que no alcanza para garantizar el reemplazo poblacional. Junto con Chile, Argentina lidera este proceso de transición demográfica que plantea desafíos para el sistema previsional.

Expertos de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva destacan que muchas mujeres eligen hoy postergar la maternidad para priorizar sus proyectos profesionales. En este contexto, la criopreservación de óvulos surge como una herramienta clave para resguardar la fertilidad frente al tiempo.

La capacidad reproductiva femenina disminuye progresivamente a partir de los 30 años y se acentúa significativamente luego de cumplir los 35 años de edad. El congelamiento de gametos permite conservar la calidad ovocitaria mediante temperaturas extremas de casi doscientos grados bajo cero.

Esta técnica médica no solo asiste a quienes deciden pausar su reloj biológico por elección personal, sino también a pacientes con cuadros oncológicos. Los especialistas insisten en la importancia de que la consulta ginecológica incluya información clara sobre la reserva ovárica.

Qué dicen los expertos

Agustín Pasqualini, presidente de la SAMeR señaló: “La sociedad actual está atravesando un cambio de paradigma en relación con la maternidad. Cada vez más mujeres sienten que no necesitan definir tempranamente si quieren o no ser madres. Hoy existe un proceso más reflexivo, en el que muchas eligen tomarse tiempo para decidir mientras desarrollan otros proyectos personales o profesionales. En ese contexto, herramientas como la criopreservación de óvulos permiten ampliar el margen de elección y evitar que el tiempo biológico sea el único factor que determine esa decisión”.

“La utilidad principal de la criopreservación es preservar la fertilidad de la mujer, es decir, conservar la posibilidad de ser madre con sus propios óvulos más adelante, cuando su fertilidad natural podría haber disminuido. Esto es importante porque, a medida que avanza la edad, la cantidad y la calidad de los óvulos disminuyen de forma progresiva y natural”, advirtió, por su parte, Andrea Divita , médica especialista en Medicina Reproductiva, miembro del Comité de Acreditaciones de SAMeR.