Este 21 de marzo se cumplen nueve años de una de las frases más controvertidas del entonces presidente Mauricio Macri, quien durante la presentación de los resultados de la evaluación educativa “Aprender” en 2017 generó una fuerte polémica al referirse a la educación pública en términos que aún hoy son recordados y cuestionados desde distintos sectores, especialmente el kirchnerismo.
La expresión fue pronunciada en un contexto de conflicto docente y debate sobre la calidad educativa.
Durante su discurso en la residencia de Olivos, Macri buscaba exponer los resultados de las pruebas Aprender y plantear la necesidad de mejorar el sistema educativo. Sin embargo, una frase puntual eclipsó el resto de su mensaje:
“Lo cual marca también otro problema de fondo, que es la terrible inequidad entre aquel que puede ir a una escuela privada versus aquel que tiene que caer en la escuela pública”.
El uso del verbo “caer” fue interpretado por amplios sectores como una desvalorización de la educación pública, lo que generó una reacción inmediata tanto en el plano político como en redes sociales.
La declaración se produjo en un momento de alta tensión entre el Gobierno y los gremios docentes. En paralelo a la presentación de los resultados de la evaluación —que mostraban niveles preocupantes en lengua y matemática— se desarrollaba una protesta nacional con paros y movilizaciones.
El operativo Aprender había evaluado a más de un millón de estudiantes, y el Gobierno buscaba instalar un diagnóstico crítico del sistema educativo. En ese marco, Macri había señalado que “7 de cada 10 chicos que terminan el secundario no tienen conocimientos básicos de Matemáticas” y que “5 de cada 10 no comprenden textos”.
También remarcó diferencias entre el rendimiento en escuelas públicas y privadas, lo que derivó en la frase que generó la controversia.

Las repercusiones fueron inmediatas. Dirigentes sindicales, referentes políticos y ciudadanos expresaron su rechazo, interpretando la frase como una señal de desprecio hacia la educación pública.
La entonces titular de CTERA, Sonia Alesso, sostuvo: “El Presidente lo dice con todas las letras, porque afirma que ‘caen en la escuela pública’. La verdad, es grave”.
Desde el ámbito educativo, también hubo críticas al enfoque general del Gobierno. La dirigente sindical Silvia Almazán consideró que se trataba de “una desvalorización de la escuela pública” y advirtió sobre un “discurso de deslegitimación”.
En el plano político, el entonces diputado Felipe Solá afirmó: “El acceso a la educación es un derecho que el Estado debe asegurar, no es una opción”.
Cabe recordar que para el 22 de marzo estaba convocada una marcha federal por la educación en Plaza de Mayo, con el objetivo de reclamar por las paritarias del sector. Había un clima denso.
La ex presidenta Cristina Kirchner también reaccionó a la frase, compartiendo en redes sociales un gesto de desaprobación y luego una cita del escritor Mario Benedetti, que apuntaba a la lógica de desfinanciar lo público para justificar su deterioro.
Otros dirigentes del espacio reforzaron esa línea crítica. El ex ministro de Educación Alberto Sileoni interpretó que la frase no fue un error sino una definición ideológica: “No comete un furcio. Es lo que piensa. Es el desdén que tiene respecto del Estado”.
En la misma línea, el ex ministro Daniel Filmus advirtió sobre un intento de “desmembrar el sistema educativo” y profundizar desigualdades.
Más allá de la polémica, el discurso completo de Macri incluyó una defensa explícita de la educación pública como herramienta central para el desarrollo del país.
En ese marco, el entonces presidente afirmó que “lo más importante que dinamiza el desarrollo de un país es la educación, y especialmente la educación pública”, y planteó la necesidad de una “revolución educativa” para mejorar los resultados.
Sin embargo, la frase sobre “caer en la escuela pública” terminó dominando la escena y condicionando la interpretación general de su mensaje.