20/03/2026 - Edición Nº1137

Política

Freno parlamentario

Pablo Juliano y Esteban Paulón empujan un freno a Milei por sus declaraciones

20/03/2026 | Opositores cuestionaron sus dichos sobre Medio Oriente, pidieron informes y recordaron que una intervención militar o declaración bélica requiere autorización.



Las declaraciones de Javier Milei sobre la guerra en Medio Oriente abrieron una fuerte polémica política e institucional en el Congreso, donde diputados de la oposición salieron a advertir que cualquier eventual involucramiento argentino en un conflicto bélico requiere autorización expresa del Poder Legislativo.

El revuelo se produjo después de que el Presidente afirmara días atrás, durante una exposición en Nueva York, que “vamos a ganar la guerra”, en referencia al conflicto en Medio Oriente. A ese pronunciamiento se sumaron luego declaraciones del canciller Pablo Quirno, quien no descartó el eventual envío de buques, lo que terminó de encender alarmas en bloques opositores.

El límite que le marcó el Congreso

Desde la Cámara de Diputados recordaron que la Constitución fija con claridad que no puede haber margen para decisiones unilaterales del Poder Ejecutivo en materia bélica.

Uno de los que salió a plantearlo fue el socialista Esteban Paulón, quien presentó un proyecto de repudio a las declaraciones presidenciales y remarcó que el artículo 75, inciso 25, establece que corresponde al Congreso “autorizar al Poder Ejecutivo para declarar la guerra o hacer la paz”.

En la misma línea, también recordó que el inciso 28 del mismo artículo asigna al Parlamento la facultad exclusiva de “permitir la salida de las fuerzas nacionales fuera del territorio de la Nación”, en alusión directa a la posibilidad de una participación militar argentina en el exterior.

Además, Paulón sostuvo que el artículo 99, inciso 15, si bien ubica al Presidente como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, lo hace únicamente dentro del marco de las autorizaciones que otorgue el Congreso.

Pedido de informes y advertencias opositoras

En paralelo, diputados del espacio Provincias Unidas presentaron un pedido de informes para que el Gobierno detalle cuál es el nivel de involucramiento que podría tener la Argentina en el conflicto en Medio Oriente.

El proyecto incluye 35 preguntas dirigidas a Cancillería, al Ministerio de Defensa y a la Jefatura de Gabinete. Entre otros puntos, solicita precisiones sobre si el Gobierno evaluó los riesgos geopolíticos, diplomáticos y de seguridad nacional derivados del posicionamiento asumido por Milei.

También reclama información sobre eventuales refuerzos de seguridad en representaciones diplomáticas, infraestructuras críticas, instalaciones estratégicas y otros objetivos sensibles, a la luz de los antecedentes argentinos en materia de atentados terroristas.

La iniciativa fue firmada por Pablo Juliano, Alejandra Torres, Nicolás Massot, Mariela Coletta, Carolina Basualdo y María Inés Zigarán.

“Si pasa algo, el responsable es Milei”

Las críticas más duras llegaron desde el propio bloque que impulsó el pedido de informes. Juliano advirtió que el Presidente incurre en conductas “irresponsables” al declarar que la Argentina está en guerra y sostuvo que ese tipo de pronunciamientos pone al país en una situación de riesgo innecesaria.

“Es el Congreso el que define si nuestro país entra en guerra. Argentina es un país de paz. Se lo digo a Milei y al mundo entero: no estamos en guerra con nadie y si pasa algo en nuestro país el responsable único será Javier Milei”, expresó el diputado radical.

En la misma dirección, Paulón alertó que un eventual intento de sortear la intervención parlamentaria no solo implicaría una vulneración del orden constitucional, sino que podría abrir una discusión penal en torno a actos hostiles que expongan a la Nación al peligro de guerra sin autorización legal.

El trasfondo político

La controversia se profundizó además por el tono del discurso presidencial. En su exposición en Nueva York, Milei se definió como “el presidente más sionista del mundo”, reafirmó su alianza estratégica con Estados Unidos e Israel y vinculó ese posicionamiento con los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel.

Ese mensaje provocó una reacción desde Irán, donde medios oficialistas interpretaron que la Argentina se había ubicado de manera explícita como país enemigo al alinearse con Washington y con Israel en el conflicto.

Pese al ruido generado en Diputados, por ahora la reacción política se mantuvo concentrada en algunos sectores opositores. En otras franjas del sistema político hubo silencio, mientras voces cercanas al oficialismo o alineadas con una postura dura frente a Irán salieron a respaldar el tono del Presidente.