Una movilización frente a la Municipalidad de Lanús derivó en un conflicto institucional tras la filtración de un intercambio de mensajes de texto. El intendente Julián Álvarez denunció que la protesta por seguridad fue promovida y monitoreada en tiempo real por Diego Kravetz, actual subsecretario de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
La controversia surgió cuando testigos captaron capturas de pantalla de una de las organizadoras informando sobre la escasa concurrencia al contacto agendado como "Diego Kravetz". Desde el gobierno local aseguran que se trata de una "operación de inteligencia" para desgastar la gestión municipal.
Julián Álvarez cuestionó que el funcionario nacional maneje un presupuesto discrecional de 100 mil millones de pesos, cifra que triplica los recursos anuales del municipio de Lanús, para realizar operativos políticos locales.
A través de sus redes sociales, el jefe comunal acusó formalmente a Diego Kravetz de coordinar y monitorear la movilización desde su rol en el organismo de inteligencia nacional. Álvarez sostuvo que el exsecretario de Seguridad municipal utiliza métodos de "carancheo barato" y "operaciones berretas" en lugar de aportar propuestas constructivas para la ciudad.
Kravetz, ya te vimos.
— Julián Álvarez (@aJulianAlvarez) March 20, 2026
En el día de ayer tuvimos en la Municipalidad una marcha por seguridad a la cual concurrió un pequeño grupo de vecinos supuestamente autoconvocados.
Luego de la marcha, nos enteramos, como fue de público conocimiento, que la misma había sido promovida,… pic.twitter.com/D6UvidFxwQ
“En vez de aportar propuestas que contribuyan para mejorarle la vida a la gente, elegís sacar tajada con operaciones berretas”, sentenció el intendente. Además, reclamó que la SIDE colabore en la investigación del delito o gestione la devolución de financiamiento para obras e infraestructura que el gobierno de Javier Milei retiró al distrito.
La protesta, convocada bajo la consigna “Lanús se hace escuchar”, se realizó el jueves por la tarde frente al palacio municipal. Aunque se presentaba como una movilización de vecinos autoconvocados, la concurrencia fue escasa, reuniendo a no más de veinte personas según fuentes locales.
El reclamo principal se centraba en la creciente preocupación por la inseguridad en el distrito. Sin embargo, la jornada quedó empañada cuando se detectó que una de las referentes de la marcha mantenía contacto directo con el actual funcionario nacional de inteligencia para reportar el avance de la jornada.
La filtración muestra que la organizadora le envió fotos y videos de la protesta al contacto agendado como "Diego Kravetz". En uno de los textos, la mujer se justificó por la poca cantidad de asistentes: “Ahí te filmé a la gente. Obvio que no llegan a 100, pero por ser la primera vez...”.

La respuesta desde el otro lado fue un breve “muy bien”, lo que para el municipio confirma la relación jerárquica y de monitoreo. Fuentes de la intendencia calificaron la situación como ilegal y agravada por el cargo actual del destinatario, por lo que evalúan realizar una denuncia penal en tribunales federales.
El conflicto entre Álvarez y Kravetz tiene capítulos previos de tensión territorial. En febrero de 2026, el intendente denunció un operativo ilegal de la Policía de la Ciudad en el Puente Olímpico, dentro del territorio de Lanús. Según la denuncia, las fuerzas comandadas por Kravetz cortaron ingresos y egresos de forma inconsulta.

“La fuerza comandada por Diego Kravetz cometió un delito, llevando adelante en Lanús un operativo ilegal e inconsulto”, afirmó el intendente en esa oportunidad. Aquel hecho también derivó en actuaciones penales y denuncias por la interferencia de fuerzas porteñas en persecuciones que correspondían a la Policía Bonaerense.
A inicios de 2024, una veintena de agentes de la Guardia Urbana obstruyó la salida de patrulleros en la Base Operativa de Seguridad Ciudadana. El oficialismo local asoció esa movida con militantes vinculados a Kravetz y Néstor Grindetti, alegando que buscaban poner obstáculos a la nueva gestión.

Desde el PRO local negaron las acusaciones y aseguraron que se trataba de un reclamo de trabajadores por el desmanejo del área de seguridad. Aquel episodio se produjo apenas 24 horas después de que el municipio anunciara un aumento salarial del 95% para el personal de la fuerza de seguridad ciudadana.
La disputa actual se enmarca en la derrota de Diego Kravetz en las elecciones generales de octubre de 2023. En esos comicios, Julián Álvarez, candidato de Unión por la Patria, obtuvo el 44,65% de los votos y recuperó el municipio para el peronismo tras ocho años de gestión del macrismo.

Kravetz, quien se desempeñaba como intendente interino y jefe de seguridad, quedó en segundo lugar con el 34,59% de los sufragios. Desde entonces, la relación entre ambas figuras ha estado marcada por denuncias cruzadas sobre detenciones irregulares de fiscales y el manejo de los impuestos locales.
TM