21/03/2026 - Edición Nº1138

Deportes


Efemérides

Ayrton Senna: el nacimiento de una leyenda del automovilismo

21/03/2026 | Un 21 de marzo de 1960 nacía en São Paulo el último gran ídolo brasileño. Sus hazañas, sus frases y la conexión con Juan Manuel Fangio.



Un día como hoy, en São Paulo, Brasil, nacía hace 66 años Ayrton Senna da Silva, uno de los deportistas más grandes de todos los tiempos. Con tres títulos mundiales de F1, tuvo una carrera excepcional hasta que en Italia, en la fatídica curva de Tamburello de Imola, perdió la vida a más 218 km/h. 

Apasionado desde muy pequeño, mostró un talento innato para el automovilismo. A los cuatro años ya conducía karts y a los trece participaba en competencias oficiales, iniciando un camino que lo llevaría a convertirse en uno de los íconos más grandes de la Fórmula 1.

Su llegada a Europa en los años 80 marcó el inicio de una carrera meteórica. En Gran Bretaña se consagró campeón de Fórmula Ford y luego de Fórmula 3, antes de debutar en la máxima categoría con el equipo Toleman en 1984. Desde entonces, su estilo agresivo y preciso lo distinguió como un piloto único, capaz de brillar especialmente bajo la lluvia.

Con McLaren-Honda, Senna alcanzó la cima del automovilismo mundial, logrando los títulos de campeón en 1988, 1990 y 1991. Su rivalidad con Alain Prost se convirtió en una de las más recordadas de la historia de la Máxima, alimentando la pasión de los fanáticos y elevando a esta categoría a espectáculo global.

Sin embargo, Senna no solo fue un multicampeón, sino también un referente de carisma, entrega y, sobre todo, el significado mismo de buena persona, capaz de bajarse de su monoplaza en plena pista para salvarle la vida al piloto francés Érik Comas, quien se había accidentado a escasos metros. La acción del brasileño apagando el motor antes de que el coche explotara fue uno de los gestos más nobles en la historia del deporte. 

En Brasil, su legado es aún más profundo. La voz de narradores como Galvão Bueno inmortalizó sus hazañas, y su familia fundó el Instituto Ayrton Senna, dedicado a la educación de niños y jóvenes. Su recuerdo está presente en cada homenaje, en cada circuito, y en cada fanático que lo considera un símbolo de excelencia y perseverancia.

El 1 de mayo de 1994, en el Gran Premio de San Marino, la tragedia puso fin a su vida, pero no a su mito. Ayrton Senna se convirtió en un héroe eterno, un ejemplo de pasión y entrega absoluta. Hoy, en el aniversario de su nacimiento, el mundo del automovilismo lo celebra como lo que fue: una leyenda inmortal. 

La entrañable amistad con Fangio

Ayrton Senna y Juan Manuel Fangio compartieron una relación entrañable, marcada por la admiración y el afecto. Fangio, cinco veces campeón mundial, solía decir que Senna era el único piloto capaz de igualar su récord, y tras la muerte del brasileño en 1994 expresó conmovido: “Murió mi sucesor”. Senna, por su parte, siempre reconoció al argentino como el “Padre de la Fórmula 1” y lo trató con un respeto reverencial, consciente de que estaba frente a una leyenda viva del automovilismo.

La amistad entre ambos trascendió las pistas y las fronteras. Fangio celebró junto a Senna su triunfo en el Gran Premio de Interlagos de 1993, y en cada encuentro se reflejaba la complicidad entre dos gigantes del deporte. Para los fanáticos argentinos y brasileños, esa relación simbolizó la unión de dos épocas doradas de la Fórmula 1: la del quíntuple campeón que marcó los años 50 y la del tricampeón que dominó los 80 y principios de los 90. Su vínculo sigue siendo recordado como un puente de afecto y respeto entre dos leyendas inmortales.

Ayrton Senna y Juan Manuel Fangio se fundieron en un abrazo histórico cuando se vieron por última vez, en el GP de Brasil 1993. (Foto: Museo Juan Manuel Fangio).