El presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez, oficializó que la final de la Copa Libertadores 2026 tendrá lugar en Montevideo. El anuncio se realizó durante el sorteo de la fase de grupos y fue replicado en sus redes sociales, generando gran expectativa en el mundo del fútbol sudamericano.
La capital uruguaya volverá a ser escenario de una definición continental, tal como ocurrió en 2021, cuando Palmeiras venció a Flamengo en el Centenario, un estadio mítico para el fútbol sudamericano y mundial, escenario de batallas en eliminatorias, clásicos regionales y hasta de la final Intercontinental que jugaron Racing y Celtic en 1967.

La fecha elegida para el encuentro es el 28 de noviembre de 2026, lo que marca un cierre de temporada cargado de emociones y expectativas. La decisión refuerza la política de la CONMEBOL de disputar finales únicas en sedes previamente designadas, buscando dar mayor visibilidad y prestigio al evento.
Montevideo, con su tradición futbolera y su infraestructura, se presenta como un destino ideal para recibir a miles de hinchas de todo el continente. El impacto económico y turístico será significativo, ya que la ciudad se prepara para albergar a visitantes de diferentes países que llegarán para vivir la fiesta del fútbol sudamericano.
La confirmación de Uruguay como sede reafirma la importancia del país en la historia del fútbol continental. Con este anuncio, la expectativa se centra ahora en qué equipos llegarán a disputar la Gloria Eterna y en cómo se organizará la logística para garantizar un espectáculo a la altura de la Copa Libertadores.
¡Muy feliz de anunciar que la Final de la CONMEBOL @Libertadores 2026 será en Montevideo, Uruguay!
— Alejandro Domínguez (@agdws) March 19, 2026
¡Nos vemos el sábado 28 de noviembre, por la #GloriaEterna! pic.twitter.com/gnIym18I3R
Inauguración: 18 de julio de 1930
Edad actual (2026): 96 años
Ubicación: Montevideo, Uruguay
Capacidad: 60.000 espectadores
Arquitecto: Juan Antonio Scasso
Reconocimiento: Declarado Monumento Histórico del Fútbol Mundial por la FIFA en 1983, único estadio con esa distinción en el mundo