22/03/2026 - Edición Nº1139

Política

Seguridad en debate

“¿Cuántos delincuentes hay?”: el cruce en TV que expuso la crisis de seguridad

21/03/2026 | En 70.20 HOY debatieron sobre el crecimiento del delito, la sobrepoblación carcelaria, celulares en manos de los presos y la “puerta giratoria”.



La inseguridad volvió a ocupar el centro de la escena, pero esta vez con una pregunta que dejó más dudas que certezas: ¿cuántos delincuentes hay realmente en la provincia de Buenos Aires?

El interrogante atravesó el debate en el programa 70.20 Hoy, conducido por Chiche Gelblung y Mercedes Cordero en Canal 9, con producción de RedCube, y encontró una respuesta tan contundente como inquietante.

“Incalculable”, lanzó el especialista en seguridad Héctor Muzzio, apoyándose en un concepto clave para entender el fenómeno: la “cifra negra” del delito. Es decir, todos aquellos hechos que nunca se denuncian y que, por lo tanto, no ingresan en ninguna estadística oficial.

A partir de allí, el debate dejó en claro que el problema no es solo la cantidad de delitos, sino la incapacidad del sistema para dimensionarlos, prevenirlos y procesarlos.

Una política criminal que no logra ordenar el sistema

Muzzio fue más allá y apuntó directamente a una falla estructural: la ausencia de una política criminal consistente.

“Para tener una buena política de seguridad, primero tenés que tener una buena política criminal”, explicó, en referencia al funcionamiento conjunto de fiscales, jueces y el sistema penitenciario.

En ese esquema, advirtió, la provincia arrastra problemas desde hace años, especialmente en el conurbano, donde la prevención resulta insuficiente y la respuesta estatal llega tarde o no llega.

Policías, formación y un sistema que no alcanza

El conductor del programa aportó otro dato que terminó de complejizar el escenario. Aunque en la provincia se habla de unos 100.000 efectivos policiales, en la práctica apenas 70.000 estarían operativos.

Sin embargo, lejos de plantear una solución rápida, Muzzio advirtió que el problema no se resuelve sumando agentes sin preparación.

“No podés sacar policías como despacho de pizza”, graficó, al tiempo que remarcó la necesidad de formación técnica y jurídica para enfrentar situaciones cada vez más complejas.

Cárceles colapsadas: el otro lado de la inseguridad

En ese punto, la discusión dio un giro cuando el periodista de NewsDigitalesMartín Musciatti, introdujo el estado del sistema penitenciario bonaerense. Con datos concretos, expuso que hay más de 55.000 detenidos y que una proporción significativa no tiene condena firme. A eso se suma una sobrepoblación que supera ampliamente la capacidad del sistema.

La reflexión fue directa y abrió otro frente en el debate: “No podemos pretender que de ahí salgan mejores personas. En esas condiciones, es probable que salgan peor de lo que entraron”.

El eje dejó de ser solo el delito en la calle para enfocarse en lo que ocurre dentro del sistema penitenciario.

La puerta giratoria y el límite de la Justicia

La afirmación no pasó inadvertida y conectó con otro de los ejes centrales: la llamada “puerta giratoria”. Es decir, la sensación social de que muchos delincuentes entran y salen del sistema sin consecuencias reales.

Musciatti lo sintetizó en términos concretos: “Robás una moto y salís al otro día”.

Sin embargo, la discusión encontró un matiz clave cuando la coconductora Mercedes Cordero introdujo una pregunta que incomodó al panel y elevó el nivel del análisis: “¿La puerta giratoria también puede ser porque hay un volumen de delitos que no da abasto para que el Poder Judicial absorba tantas denuncias?”

El planteo puso sobre la mesa una hipótesis distinta: no solo se trataría de decisiones judiciales o fallas legales, sino también de un sistema directamente desbordado por la cantidad de causas.

Muzzio retomó la idea y la vinculó con el funcionamiento del sistema acusatorio vigente en la provincia desde hace dos décadas. “Hace 20 años que se implementó y está fallando”, sostuvo.

Delito desde adentro: celulares y estafas en cárceles

Pero el debate no se detuvo allí. La abogada Aldana San José sumó un elemento que volvió a tensar la discusión: el delito que se organiza desde adentro de las cárceles.

Según planteó, se registran decenas de estafas diarias realizadas desde teléfonos celulares en unidades penitenciarias, donde se estima que circulan miles de dispositivos.

El dato no solo expone una falla de control, sino que conecta directamente con uno de los proyectos más discutidos en la actualidad: la llamada “Ley Rodrigo”, impulsada por Oscar Liberman, que busca prohibir el uso de celulares en cárceles bonaerenses.

Muzzio coincidió con ese enfoque y lo vinculó con la transformación del delito en los últimos años: “Hoy creció el ciberdelito. Ya no se roba un banco, se estafa desde un teléfono”.

El efecto pandemia y un sistema que se desbordó

Sobre el final, Gelblung aportó una clave que ayuda a entender cómo se llegó a esta situación: el uso de celulares en cárceles se flexibilizó durante la pandemia, cuando se habilitaron para mantener el contacto con familiares.

Con el tiempo, ese esquema se descontroló y hoy es uno de los principales focos de conflicto.

El cierre del programa dejó más interrogantes que respuestas, pero con una certeza compartida: el problema de la inseguridad en la provincia de Buenos Aires no puede explicarse desde un solo ángulo.

No hay una cifra clara de delincuentes, el sistema judicial no logra absorber la demanda, las cárceles están desbordadas y, al mismo tiempo, desde su interior se siguen cometiendo delitos.

“¿Cuántos chorros hay sueltos? No sabemos. Es imposible saberlo”, fue la síntesis final.

Una frase que, más que cerrar el debate, expone la dimensión real de una crisis que atraviesa a todo el sistema.

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