El diputado Juan Grabois presentó en el Congreso un proyecto de ley que propone un cambio estructural en las condiciones laborales, salariales y previsionales de los combatientes de incendios forestales y rurales.
La iniciativa, acompañada por la diputada Adriana Serquis, establece un régimen integral de reparación, estabilidad y protección para brigadistas que trabajan en el marco del Sistema Nacional de Manejo del Fuego.
El texto surge en un contexto de creciente cantidad de incendios en el país y fuertes cuestionamientos por el estado del sistema.
Uno de los puntos centrales del proyecto es la garantía de un salario mínimo para los brigadistas que no podrá ser inferior al valor de la Canasta Básica Total (CBT) que publica el INDEC.
Según se fundamenta en el texto, actualmente existen trabajadores del sector que perciben ingresos por debajo de ese umbral, lo que evidencia un deterioro salarial incompatible con el nivel de riesgo que implica la actividad.
La iniciativa busca así establecer un piso salarial “digno” y con actualización automática, atado a indicadores oficiales de inflación y costo de vida.
El proyecto también propone la incorporación a planta permanente de los brigadistas con al menos cinco años de antigüedad, en el marco de la Ley de Empleo Público.
La medida apunta a revertir un esquema de contratación precaria que, según los fundamentos, se ha extendido en el sistema, donde gran parte del personal se encuentra bajo modalidades temporarias pese a realizar tareas permanentes.
El objetivo es consolidar una carrera profesional, garantizar estabilidad laboral y mejorar la planificación del sistema de manejo del fuego.
Otro eje de la iniciativa es la mejora en las condiciones operativas. En ese sentido, se establece la obligación del Estado de garantizar un kit básico de equipamiento para cada brigadista, junto con un sistema de reposición periódica.
Además, se propone regular mediante un cuadro tarifario específico la contratación de servicios aéreos para el combate de incendios, con el fin de asegurar mayor eficiencia, previsibilidad y transparencia en el uso de recursos.
En materia previsional, el proyecto crea un régimen diferencial para brigadistas, reconociendo el desgaste físico y las condiciones extremas en las que desarrollan su actividad.
Entre los principales puntos se destacan:
Además, se establece una contribución patronal adicional progresiva para financiar el sistema, que irá del 2% al 5% según los años de vigencia de la ley.

En los fundamentos, Juan Grabois advierte que el proyecto se inscribe en un escenario de incremento sostenido de incendios forestales, agravados por el cambio climático y la intervención humana.
Se mencionan episodios recientes en la Patagonia -incluyendo zonas de Chubut, Río Negro, Neuquén y Santa Cruz- donde solo en enero de 2026 se registraron más de 230.000 hectáreas afectadas.
El texto también cuestiona el recorte presupuestario en el área, señalando una reducción del 69% de los recursos respecto de 2023, lo que habría impactado en la capacidad operativa del sistema, incluyendo la caída de horas de vuelo y problemas en los sistemas de alerta temprana.

El proyecto pone especial énfasis en las condiciones laborales de los brigadistas, quienes trabajan expuestos a altas temperaturas, humo, terrenos complejos y exigencias físicas extremas.
Según se detalla, este nivel de desgaste justifica tanto un régimen laboral específico como una jubilación anticipada, además de mejoras urgentes en equipamiento y salarios.
“Es misión del Estado asegurar condiciones acordes al riesgo de la función”, sostiene el texto, que también plantea la necesidad de profesionalizar y fortalecer el cuerpo de brigadistas a nivel nacional.
