24/03/2026 - Edición Nº1141

Política

Escalada política

Mena habló de "operaciones berretas" y elevó la tensión entre Lanús y la SIDE

21/03/2026 | El ministro de Justicia bonaerense, Martín Mena, cruzó al funcionario de inteligencia Diego Kravetz y habló de maniobras para desestabilizar al municipio.



La polémica por la marcha por inseguridad frente al municipio de Lanús sumó en las últimas horas una dimensión mayor con la intervención del ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena, que salió a respaldar al intendente Julián Álvarez y apuntó de lleno contra Diego Kravetz, actual subsecretario de Inteligencia del Estado.

El episodio se originó tras la difusión de mensajes en los que una de las organizadoras de la protesta le reportaba el desarrollo de la movilización a un contacto identificado como “Diego Kravetz”, incluso con referencias a la baja concurrencia. Desde el municipio interpretaron esos intercambios como evidencia de monitoreo político de una marcha presentada como espontánea.

Álvarez fue quien encendió el conflicto de manera pública. En su descargo, acusó a Kravetz de haber impulsado una protesta con “operaciones berretas” y “carancheo barato”, y cuestionó que un funcionario de la SIDE se involucre en maniobras para desgastar una gestión local. El jefe comunal sostuvo además que el ex funcionario lanusense, en lugar de aportar soluciones para el distrito, eligió jugar en clave de confrontación política.

Sobre esa base se montó la intervención de Mena. El ministro bonaerense escribió que, “en el peor momento del mundo”, cuando más se necesita un servicio de inteligencia “serio y trabajando”, los funcionarios de Javier Milei están “completamente desorientados organizando acciones berretas para desestabilizar una gestión municipal y manipulando de manera perversa a la gente que sufre”.

La frase tuvo un peso político extra por venir de un funcionario que conoce de cerca el área de inteligencia: Mena fue subdirector de la entonces Agencia Federal de Inteligencia durante el último tramo del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y desde diciembre de 2023 ocupa el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires en la gestión de Axel Kicillof.

Quién es Mena y por qué su voz pesa en este cruce

La aparición de Mena no fue casual. En la estructura política bonaerense es uno de los ministros de mayor peso institucional de Kicillof, con terminales en el cristinismo y un recorrido ligado al área judicial y de inteligencia. Antes de llegar al gabinete provincial se desempeñó como viceministro de Justicia de la Nación durante la gestión de Alberto Fernández, y años antes había sido una de las principales espadas del kirchnerismo en la por entonces AFI. Esa trayectoria le da otra dimensión a su crítica: no se trata solo de un ministro que sale a defender a un intendente propio, sino de un dirigente que conoce la lógica interna de los organismos de inteligencia.

En términos políticos, Mena además responde al esquema de poder de Kicillof, hoy uno de los principales polos del peronismo bonaerense. Su pronunciamiento, por lo tanto, no solo blinda a Álvarez sino que eleva la controversia al nivel de una disputa entre la administración provincial y sectores del gobierno nacional.

Kravetz, del PJ porteño al PRO y de Lanús a la SIDE

Del otro lado del conflicto aparece Diego Kravetz, un dirigente con largo recorrido y múltiples mutaciones políticas. Abogado, fue legislador porteño entre 2003 y 2011 y tuvo origen en el peronismo de la Ciudad. Con el paso de los años se acercó al PRO y terminó convirtiéndose en una de las figuras más relevantes del esquema de Néstor Grindetti en Lanús, donde desde 2015 manejó el área de Seguridad y luego la Jefatura de Gabinete del municipio.

En abril de 2023 asumió como intendente interino cuando Grindetti pidió licencia, y ese mismo año fue el candidato de Juntos por el Cambio para retener el distrito. Perdió frente a Julián Álvarez en las generales de octubre, en una derrota especialmente sensible para el macrismo local. Desde enero de 2025 ocupa la Subsecretaría de Inteligencia del Estado, debajo de Sergio Neiffert, dentro de la SIDE reorganizada por el gobierno de Javier Milei.

Ese recorrido explica buena parte de la carga del episodio actual. Kravetz no es un actor externo que opina sobre Lanús: es un exfuncionario central del distrito, fue candidato a intendente, perdió el municipio y hoy conserva gravitación política sobre ese territorio. Por eso, en el oficialismo local leen la filtración de los mensajes no solo como una maniobra coyuntural vinculada a la inseguridad, sino como parte de una disputa más larga por el control político del municipio.

Julián Álvarez y la recuperación de un distrito clave

El tercer actor de este triángulo es Julián Álvarez, intendente de Lanús desde diciembre de 2023. Abogado, referente de La Cámpora y dirigente con formación en el área judicial, fue secretario de Justicia de la Nación durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y más tarde concejal en el distrito. En 2023 ganó la interna de Unión por la Patria en Lanús y luego derrotó a Kravetz en la elección general, recuperando para el peronismo un municipio que había permanecido durante ocho años bajo control del macrismo

Ese dato no es menor. Lanús no es un municipio más del conurbano sur: forma parte del corredor político del sur bonaerense donde el peronismo y el PRO se disputan influencia territorial, proyección legislativa y armado de poder metropolitano. La victoria de Álvarez en 2023 fue leída como una derrota de peso para Grindetti y su estructura, y como una recuperación simbólica para el kirchnerismo en un distrito de alto valor político y electoral. Desde entonces, la tensión entre el nuevo oficialismo local y el sector referenciado en Kravetz no dejó de crecer.

Los antecedentes de una pelea que viene de antes

La marcha ahora cuestionada no aparece en el vacío. Según el material difundido por el municipio y reportes sobre el caso, la pelea entre Álvarez y Kravetz ya había atravesado otros capítulos. Entre ellos, denuncias del gobierno local por un operativo de la Policía de la Ciudad en territorio lanusense y acusaciones previas sobre movimientos internos en el área de seguridad municipal en el arranque de la gestión.

En el entorno del intendente sostienen que existe una secuencia de acciones destinadas a erosionar a la administración local. Del lado opositor, en cambio, rechazan esa lectura y buscan instalar la inseguridad como el principal punto débil del gobierno municipal.

El contenido de los mensajes que detonaron el nuevo escándalo reforzó esa narrativa oficialista. La organizadora de la protesta envió imágenes y comentarios sobre la convocatoria a “Diego Kravetz”, y recibió como devolución un “muy bien”, lo que para el municipio prueba una relación de coordinación. La protesta, además, tuvo escasa concurrencia, un punto que la propia organizadora reconocía en los mensajes.

Qué se juega detrás de Lanús

La denuncia contra Diego Kravetz por la supuesta organización y monitoreo de una marcha por seguridad en Lanús abrió un frente de tensión que involucra bastante más que una protesta vecinal. De un lado quedó Julián Álvarez, intendente camporista que recuperó el distrito para el peronismo; del otro, Kravetz, ex hombre fuerte de la seguridad lanusense, ex candidato derrotado y hoy número dos de la SIDE.

En el medio se plantó Juan Martín Mena, ministro de Kicillof y exalto funcionario del sistema de inteligencia, que eligió darle al caso una escala mayor y transformarlo en una señal de alarma sobre el uso político de estructuras estatales. La disputa, en definitiva, vuelve a mostrar que en Lanús la pelea de 2023 no terminó: apenas cambió de escenario.

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