La investigación por la presunta estafa inmobiliaria de la constructora ABES en La Plata sumó en los últimos días un elemento que amplía el alcance del caso: la denuncia de la Caja de Seguridad Social de Kinesiólogos bonaerense, que aseguró haber invertido millones de dólares de fondos previsionales en desarrollos que nunca se concretaron.
Según detalló el presidente de la entidad, Juan Felipe Orta, entre 2018 y 2019 el organismo destinó entre 11 y 12 millones de dólares a proyectos vinculados a la firma. La operación incluyó la compra de 34 departamentos y una participación del 25% en el hotel Argoth, ubicado en la calle 56 de la capital bonaerense.
El objetivo de esas inversiones era generar respaldo económico para el sistema jubilatorio de unos 8.500 profesionales. Sin embargo, una auditoría interna reveló que las obras no se concretaron en los términos previstos.
De acuerdo con lo expuesto por la Caja, ninguna de las unidades fue entregada, los desarrollos presentaban un avance cercano al 50% y se encontraban paralizados. Además, durante ese período no se registró el pago de las rentas comprometidas.
“El dinero involucrado forma parte del patrimonio previsional colectivo. No son fondos de libre disponibilidad, sino ahorros destinados a garantizar jubilaciones futuras”, advirtió Orta, quien confirmó que la entidad inició acciones judiciales.
El expediente tramita en el Juzgado de Garantías N°3 de La Plata, a cargo de Pablo Raele, y es impulsado por el fiscal Gonzalo Petitbosni. La investigación reúne múltiples denuncias de inversores y busca determinar si existió un esquema sistemático de captación de fondos y desvío de dinero.
En ese contexto, también prestó declaración testimonial el entrenador Pedro Troglio, quien describió la operatoria como un “verdadero engaña pichanga” y apuntó contra Diego Lacki, a quien identificó como uno de los referentes de la firma.

“El dinero fue girado a cuentas personales en Estados Unidos que nos indicó Lacki, y no fue aplicado al fideicomiso para el cual estaba comprometida dicha suma”, sostuvo el exdirector técnico de Gimnasia.
Para la querella, los hechos podrían configurar delitos como estafa y administración fraudulenta, en el marco de un esquema que habría operado con una “caja única” que desvirtuó el destino de los fondos.
Mientras la causa avanza, el caso suma un nuevo eje de preocupación: el posible impacto sobre recursos destinados a garantizar jubilaciones futuras.