El malestar de los intendentes con el Gobierno nacional empieza a tomar forma política. Referentes de distintos puntos del país, nucleados en la red federal de intendentes, mantuvieron reuniones reservadas en la Ciudad de Buenos Aires con dirigentes opositores y funcionarios de segundas líneas del Ejecutivo, en medio de la creciente preocupación por la caída de recursos, la paralización de obras y el freno en la actividad económica.
El diagnóstico es compartido: baja del consumo, retracción industrial y aumento de la demanda social en los municipios. En ese contexto, los jefes comunales advierten que no están recibiendo respuestas concretas de la administración de Javier Milei, lo que acelera la decisión de avanzar con una estrategia propia para ganar visibilidad y presión política.
Desde ese espacio ya anticipan una nueva cumbre en Buenos Aires, con desembarco en el Congreso durante abril, replicando la lógica de los años anteriores. La movida no es menor: apunta a instalar proyectos que chocan con el esquema de ajuste del oficialismo y que podrían abrir un nuevo frente de conflicto institucional.
Entre las iniciativas que impulsan, se destaca la modificación de la Ley de Impuestos sobre los Combustibles Líquidos para que parte de esos recursos se coparticipe directamente a provincias y municipios. El objetivo es claro: generar un fondo que permita sostener servicios básicos como el transporte público en los distritos.
Además, reclaman transferencias de tierras hoy en manos del Estado nacional y un esquema de distribución de recursos y obra pública “sin discrecionalidad”. La presidencia de la Comisión de Asuntos Municipales en Diputados, que estará a cargo de Carolina Basualdo, aparece como una llave clave para canalizar estas demandas.
🗣️ El Gobierno Nacional debe cumplir con su responsabilidad: transferir los fondos de programas de atención primaria de la #salud a la Provincia de #Córdoba y sus municipios.
— Carolina Basualdo (@caritobasualdo) March 18, 2026
Comparto mi intervención en la comisión de salud de la Cámara de @DiputadosAR 👇 pic.twitter.com/XTRZ63DxOV
En los municipios, la situación ya muestra señales de alarma. Intendentes advierten que crece la morosidad, aumenta la asistencia social y se multiplican los pedidos de adelanto de salarios. “No hay plata en la calle y las fábricas no venden”, sintetizó uno de los jefes comunales consultados.
La ofensiva de los intendentes expone un problema de fondo para el Gobierno: el impacto territorial del ajuste. Mientras Javier Milei sostiene el equilibrio fiscal como bandera, los municipios empiezan a organizarse para disputar recursos y advertir que la presión social ya llegó a sus distritos.