27/03/2026 - Edición Nº1144

Política

Memoria, verdad y justicia

Del silencio al feriado: el 24 de marzo, a lo largo de medio siglo

22/03/2026 | Desde 1977 hasta hoy, la fecha pasó de ser un símbolo de la dictadura a una jornada de memoria colectiva.



El 24 de marzo es hoy una de las fechas más cargadas de significado en el calendario argentino. Cada año, marchas, actos y actividades recuerdan a las víctimas del terrorismo de Estado y reivindican el “Nunca Más”. Pero no siempre fue así. Durante décadas la fecha tuvo significados muy distintos: primero fue el día en que comenzó la dictadura, luego un aniversario incómodo que muchos gobiernos preferían evitar y finalmente una jornada institucionalizada de memoria.

En los primeros minutos del 24 de marzo de 1976 la presidenta Isabel Perón dejó la Casa Rosada en helicóptero. Junto a ella, viajaron su fiel secretario legal y técnico, Julio Carlos González y dos hombres de custodia. El plan de vuelo era llegar a la Quinta de Olivos, pero el piloto advirtió que debía hacer escala en el sector militar de Aeroparque, a raíz de un desperfecto. Fue una maniobra para detener a los pasajeros cuando descendieron de la máquina. El Proceso de Reorganización Nacional, había comenzado.

De acuerdo a cada época, el significado de la fecha fue cambiando. El 24 de marzo pasó de la reivindicación inicial, a la indiferencia posterior, para luego convertirse en una fecha incómoda durante el menemismo y el macrismo, pero no para el mileismo, que aboga por la "memoria completa", pasando por el negacionismo. En cambio, el kirchnerismo lo tomó como una causa nacional. Lo convirtió en feriado nacional en 2006 y desde entonces, es una fecha de reflexión sobre el pasado contemporáneo.

Reivindicación castrense (1976-1983)

Durante los años de la dictadura la fecha era presentada oficialmente como el inicio del llamado “Proceso de Reorganización Nacional”. No había conmemoraciones públicas ni espacio para la crítica: el aniversario funcionaba como un recordatorio del poder militar y del orden que, según el discurso oficial, las Fuerzas Armadas habían venido a imponer. En ese contexto, la represión ilegal, los centros clandestinos de detención y las desapariciones de personas eran parte de un sistema de terror que impedía cualquier forma de protesta o memoria pública.

Tapa de Clarín, 24 de marzo de 1977.

El retorno democrático (1983-1989): memoria y juicios

El 24 de marzo de 1984 fue el primero desde la recuperación de la democracia y conicidió con los primeros cien dìas de gobierno de Raúl Alfonsín. Lejos del tono que la fecha tuvo en los años anteriores, hubo una fiesta popular en Plaza de Mayo. Al cierre de la jornada, el presidente se dirigió a la multitud para trazar un diagnòstico de la situación del país luego de siete años de dictadura. Al año siguiente comenzó el juicio a las juntas militares, que terminó en condenas para varios de los jerarcas de la dictadura.

Sin embargo, el 24 de marzo todavía no tenía el peso simbólico que alcanzó más tarde. Las primeras marchas comenzaron a organizarse desde organismos de derechos humanos como Madres de Plaza de Mayo y Abuelas de Plaza de Mayo, pero la fecha aún no estaba institucionalizada por el Estado.

Tapa de Clarín, 24 de marzo de 1984.

Los años noventa (1989-1999): memoria en disputa

Durante el gobierno de Carlos Menem el debate sobre el pasado reciente quedó atravesado por una política de “reconciliación nacional”. Los indultos a guerrilleros y a militares condenados por violaciones a los derechos humanos generaron fuertes críticas de los organismos de memoria.

En esos años el 24 de marzo siguió siendo una jornada de movilización social impulsada sobre todo por organizaciones de derechos humanos y sectores políticos, pero no tenía reconocimiento oficial como fecha nacional. Pese a que el propio Menem fue prisionero de la dictadura, recién en 1996 condenó el golpe.

Tapa de Clarín, 24 de marzo de 1996.

La crisis y la transición (1999-2003)

El 24 de marzo de 2001 se cumplieron veiticinco años del golpe. El país atravesaba una profunda crisis económica, pero ese sábado la Plaza de Mayo se llenó de gente que concurrió para expresar su repudio a la dictadura. La preocupación del gobierno era la economía.Hacía cinco días que el presidente Fernando De la Rúa había convocado a Domingo Cavallo para intentar una salida. 

Tapa de Clarín, 25 de marzo de 2001.

La institucionalización de la memoria (2004)

Un punto de inflexión llegó con el gobierno de Néstor Kirchner. En 2004 visitó la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y pidiò perdón en nombre del Estado por los que callaron "durante veinte años de democracia, las atrocidades de la dictadura". El exgobernador de Santra Cruz pronunció esas palabras en medio del anuncio de la creación del Museo de la Memoria. El expresidente Raúl Alfonsín respondió con preguntas retóricas: “¿Qué juicio hizo el justicialismo con los asesinatos de Trelew? ¿Qué juicio se hizo luego de la matanza de Ezeiza, con José López Rega y la Triple A? Nosotros, con el Juicio a las Juntas, hicimos lo que no se hizo en ningún lugar del mundo.”

Tapa de Clarín, 25 de marzo de 2004.

Pero ese primer 24 de marzo de 2004 la agenda presidencial tuvo otra parada simbólica. En el Colegio Militar de la Nación, al pasar por una galería, vio que había dos retratos de ex directores de la institución muy conocidos: los expresidentes de facto Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone. Fue entonces cuando Kirchner le ordenó al jefe del Estado Mayor General del Ejército, teniente general Ricardo Bendini que "proceda" a descolgar los cuadros. 

Desde 2006 el 24 de marzo es feriado nacional bajo el nombre “Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia”, mediante la Ley 26.085. Desde entonces la fecha pasó a formar parte del calendario oficial argentino. El Estado comenzó a promover actos institucionales, políticas de memoria y señalizaciones de sitios donde funcionaron centros clandestinos de detención.

Los gobiernos de Cristina Kirchner

Durante las presidencias de Cristina Fernández de Kirchner la conmemoración del 24 de marzo tuvo un fuerte protagonismo estatal. Los actos oficiales se multiplicaron y se profundizaron las políticas de memoria, verdad y justicia. También se impulsaron juicios contra represores que habían quedado pendientes tras la anulación de las leyes de impunidad.

Tapa de Clarín, 25 de marzo de 2010.

El gobierno de Mauricio Macri

Con la llegada de Mauricio Macri al poder en 2015 la fecha siguió siendo feriado nacional, pero el tono político del gobierno fue diferente. Aunque se mantuvieron los actos y las marchas, hubo tensiones con organismos de derechos humanos por declaraciones del propio Macri, que habló del "curro de los derechos humanos".  

Los 24 de la plaza vacía

Durante el gobierno de Alberto Fernández el 24 de marzo volvió a tener un perfil institucional fuerte, con actos oficiales y respaldo a las movilizaciones de organismos de derechos humanos, pero a partir de 2022. En 2020 y 2021 la Plaza de Mayo estuvo vacía, por vigencia de la cuarentena, decretada cuatro días antes, en el marco de la pandemia por Covid 19. Los diarios de ese día infomaron que las medidas de prevenciòn, inicialmente programadas hasta el 31 de marzo, se extendían hasta el 13 de abril. Ese 2020 el 24 de marzo desapareció de la tapa de los diarios.  

Los 24 de Milei

La llegada de La Libertad Avanza sacudió al tablero político argentino, no solo por su propuesta en el plano económico, sino por su visión sobre el 24 de marzo. Los libertarios no hablan de genocidio, ni de desaparecidos -negando el nùmero de 30.000- ni de las consecuencias económicas de siete años de dictadura.

La posición que adoptó el gobierno acutal sostiene que lo que hubo en los años 70 fue una guerra civil en la que triunfaron las Fuerzas Armadas sobre los insurgentes. Así lo expresó el gobierno, en 2024 y 2025, a través de videos explicatifvos que grabaron Juan Bautista "Tata" Yofre y Agustín Laje.

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