El escritor y biógrafo presidencial, Nicolás Márquez, publicó en su cuenta de X un agresivo mensaje contra la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. El escritor cuestionó la cifra de desaparecidos durante la última dictadura militar y se refirió a la histórica activista por los derechos humanos en términos despectivos.
El marplatense tomó una declaración de Carlotto: “Queremos un país como el que soñaron nuestros hijos, los 30.000 desaparecidos”. La respuesta del también abogado sostuvo que los desaparecidos no fueron 30.000, sino de 6.438 y afirmó que la dirigente aspira a que el país sea presidido por Mario Firmenich, exjefe de la organización guerrillera Montoneros. El mensaje incluyó una descalificación personal a la figura de Carlotto, a quien Márquez llamó “energúmena”.
Más allá de la mentira numérica (los terroristas desaparecidos fueron 6438), la energúmena Carlotto nos confirma que quiere un país presidido por el homicida Firmenich: pic.twitter.com/UkEPQeleoZ
— Nicolás Márquez (@NickyMarquez1) March 22, 2026
El tuit de Márquez apareció luego del reportaje que la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo concedió al padre Juan Carlos Molina, para el programa radial del religioso, que se transmite los domingos al mediodía por AM 750. Molina y Carlotto conversaron varios minutos al aire, con motivo de la proximidad de un nuevo 24 de marzo.
Nacido en Buenos Aires en 1948, la figura del “Pepe” surgió de ámbitos del catolicismo militante y del movimiento estudiantil y se convirtió en uno de los líderes de la organización armada más numerosa de la década del 70, que se reivindicaba como peronista. “La orga” -como la llamaban sus adherentes- que protagonizó secuestros, atentados y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y con sectores del propio peronismo.
El 29 de mayo de 1970 participó del Operativo Pindapoy, nombre con el que la organización le dio al secuestro y muerte del expresidente de facto Pedro Eugenio Aramburu. Fue presentación en sociedad del grupo armado. El hecho generó una crisis política que se llevó puesta a la primera gestión de la dictadura autodenominada Revolución Argentina, que había confiado el Sillón de Rivadavia a Juan Carlos Onganía.

Pocos días después de la aparición del cadáver de Aramburu, el militar que ejerció la presidencia después de la destitución de Arturo Illia fue reemplazado el 18 de junio de 1970 por el general de brigada Roberto Marcelo Levingston, que hasta entonces se desempeñaba como representante argentino en la Junta Interamericana de Defensa.
Pocos meses después de la muerte de Aramburu, Firmenich accedió a la conducción de Montoneros, por las muertes de Fernando Abal Medina, Ignacio Ramus y José Sabino Navarro, producidas en enfrentamientos con las fuerzas del orden. La organización siguió operando hasta el final de la Revolución Argentina y en democracia (1973-1976) pasó a la clandestinidad por desacuerdos con el gobierno de Isabel Perón, lo que no le impidió a "Pepe" y a "la Gaby" -Norma Arrostito- contar con lujo de detalles en la revista Causa Peronista, como murió Aramburu.

Tras el golpe militar de 1976 permaneció en la conducción de Montoneros desde el exterior, desde donde lanzó el "Comunicado número 8 de la Oficina de Prensa del Partido Montonero" en el cual informó que el grupo estaba "lejos" de oponerse a la realización del Mundial 78 y lideró la “Contraofensiva montonera” que resultó un absoluto fracaso. El texto iba en el mismo camino que en abril había trazado Rodolfo Galimberti: “Los Montoneros no lanzarán ninguna operación que pueda poner en peligro a los jugadores, los numerosos periodistas y miles de visitantes que llegarán a la Argentina. [...] De nuestra parte no habrá ninguna escalada en la lucha armada. Estamos dispuestos a ir más lejos. Proponemos una tregua a la dictadura militar del general Videla”.
No obstante, en YouTube está disponible un video en el cuál se puede escuchar en off la voz de Firmenich convocando a cantar la marcha peroniesta en las canchas, contar a los extranjeros la situación del país y reclamar aumento de salarios. "Argentina campeón, Videla al paredón" era la consigna del momento. Pese a alguna acción menor en junio de 1978, la contraofensivia tuvo lugar entre 1979 y 1980 y fue un fracaso.
En democracia fue condenado por distintos delitos vinculados a la actividad guerrillera, aunque posteriormente recibió un indulto presidencial durante el gobierno de Carlos Menem. Desde entonces reside en España.
