Un nuevo cruce político en redes sociales volvió a encender el debate público en la Argentina luego de que el diputado nacional Esteban Paulón cuestionara duramente al presidente Javier Milei en la antesala de un nuevo aniversario del golpe militar de 1976.
El legislador respondió a una publicación del mandatario en la red social X y lo acusó de negar delitos de lesa humanidad vinculados con la última dictadura. “De lesa humanidad son los delitos que vos negás”, escribió Paulón en su mensaje, en el que también remarcó la consigna “Memoria, Verdad y Justicia”, utilizada históricamente por organismos de derechos humanos en las conmemoraciones del 24 de marzo.
DE LESA HUMANIDAD son los delitos que vos negás @JMilei
— Esteban Paulón (@EstebanPaulon) March 22, 2026
Por eso el 24, más que nunca #MemoriaVerdadyJusticia https://t.co/CvoGyFPMsI
El intercambio se produjo luego de que Milei publicara un mensaje en el que acusó a distintos sectores políticos de ser “cómplices de un delito de lesa humanidad” en relación con las medidas adoptadas durante la pandemia de COVID-19, a seis años de la pandemia. En el mismo posteo, el presidente criticó duramente a quienes defendieron las políticas sanitarias implementadas en ese período y lanzó cuestionamientos contra el médico infectólogo Pedro Cahn, hombre de consulta permanente para el gobierno de ese momento.
Las declaraciones del mandatario se difundieron a pocos días de la conmemoración del 24 de marzo, En ese contexto, las palabras de Milei dejaron en claro que para él, todo lo actuado por el Poder Ejecutivo Nacional durante la pandemia debe ser considerado como "crímenes de lesa humanidad" pero no se pronuncia con la misma contundencia a la hora de hablar de la dictadura.De hecho, su postura sobre el Proceso de Reorganización Nacional es conocida desde que era candidato a presidente.
En el debate presidencial de 2023, Milei dijo: "Nosotros valoramos la visión de Memoria, Verdad y Justicia. Empecemos por la verdad. No fueron 30.000. Los desaparecidos son 8.753". Seguidamente, agregó que él y los suyos "estamos en contra de una visión tuerta de la historia. Durante los 70 hubo una guerra" y censuró lo que -al igual que Mauricio Macri- definió como "los curros de los derechos humanos, aquellos que usaron la ideología para ganar plata".
Paulón, dirigente del Partido Socialista y referente en temas de derechos humanos y diversidad, suele participar activamente en las movilizaciones del 24 de marzo y en iniciativas legislativas vinculadas a la memoria del terrorismo de Estado. En su mensaje, el legislador buscó mostrarse en las antípodas de las declaraciones del presidente, reivindicación de las políticas de memoria impulsadas desde el retorno de la democracia.
La cantidad de personas desaparecidas durante la última dictadura militar argentina sigue siendo motivo de debate histórico, aunque existen referencias ampliamente reconocidas. El informe Nunca Más, elaborado en 1984 por la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) durante el gobierno de Raúl Alfonsín, documentó 8.961 casos de desaparición forzada denunciados hasta ese momento, aclarando que se trataba de un registro incompleto debido a las dificultades para reunir información tras años de represión y silencio.
En 1990 el propio Raúl Alfonsín dijo en un reportaje que concedió a la televión española que no hubo 30.000 desaparecidos. Ante la pregunta de la periodista, el expresidente argentino respondió: "No, no. 30.000 no. 10.000". Ante la repregunta "¿No reconoce usted 30.000 desaparecidos?", el líder radical sostuvo su respuesta incial: "No. De ninguna manera".
Incluso, Alfonsín aprovechó el reportaje para defenderse de las Madres de Plaza de Mayo, que lo habían "difamado en todo el mundo". El oriundo de Chascomús explicó que lo que lo separó de las señoras del pañuelo blanco -sin que ello haya sido un motivo para que él deje de expresar su respeto por ellas- es que la entidad reivindicaba la violencia, mientras que el radicalismo reconocía la existencia de la guerrilla y la neceisidad de combatirla, aunque estuvo en contra de los métodos empleados por el Estado.
Por su parte, Madres de Plaza de Mayo y Abuelas de Plaza de Mayo sostienen desde fines de los años setenta la estimación de 30.000 desaparecidos, una cifra que se convirtió en un símbolo político y social de la magnitud del terrorismo de Estado y de las numerosas desapariciones que nunca pudieron ser denunciadas o documentadas.