29/03/2026 - Edición Nº1146

Internacionales

Giro electoral

Paloma Valencia le gana terreno a Abelardo de la Espriella y mueve la campaña

25/03/2026 | El ascenso de Valencia fortalece a la oposición y consolida una alternativa con mayor capacidad real de gobierno.



El tablero electoral colombiano empieza a mostrar una mutación que va más allá de una simple encuesta. La irrupción de Paloma Valencia como segunda fuerza no solo altera la competencia inmediata, sino que consolida a la derecha como una opción real de poder en una eventual segunda vuelta. En un escenario donde Iván Cepeda mantiene el liderazgo, el dato relevante es que la oposición logra unificar su representación en una figura con mayor peso político.

Hasta hace pocas semanas, el protagonismo opositor parecía inclinarse hacia Abelardo de la Espriella, cuya narrativa disruptiva lograba captar el malestar con el oficialismo. Sin embargo, el avance de Valencia refleja una maduración del electorado: la prioridad deja de ser la protesta y pasa a ser la capacidad de gobernar. Este cambio indica que una parte creciente de los votantes busca alternativas que no solo cuestionen, sino que puedan ejercer el poder con eficacia.


Valencia consolida la derecha y desplaza el voto hacia una opción de gobierno viable.

Reordenamiento de la derecha

El ascenso de Valencia se explica por una combinación de factores que fortalecen estructuralmente a la oposición. Por un lado, el efecto de las consultas internas permitió legitimar su candidatura dentro de un espacio político que necesitaba orden. Por otro, la incorporación de Juan Daniel Oviedo como fórmula vicepresidencial aporta un perfil técnico que amplía su base electoral y refuerza la credibilidad del proyecto.

Este fenómeno se alinea con una tendencia regional: las candidaturas con estructura terminan imponiéndose en la fase decisiva. A medida que se acerca la elección, el electorado tiende a respaldar opciones con capacidad de articulación, gobernabilidad y construcción de alianzas, desplazando a propuestas que, aunque atractivas en el inicio, presentan mayores niveles de incertidumbre.


La oposición se ordena y prioriza estructura política sobre discurso antisistema.

Impacto político y económico

Este reordenamiento fortalece la percepción de estabilidad. Una candidatura como la de Valencia proyecta mayor previsibilidad institucional y económica, lo que resulta clave para recuperar confianza en los mercados y generar condiciones más favorables para la inversión.

Al mismo tiempo, la consolidación de la derecha introduce un equilibrio más claro en el sistema político. El escenario comienza a configurarse como una competencia entre un oficialismo fuerte y una oposición con capacidad real de gobernar, lo que reduce la fragmentación y mejora la calidad de la disputa democrática. Si esta tendencia se sostiene, la elección podría definirse entre proyectos con estructura, dejando atrás la volatilidad de los liderazgos puramente disruptivos.