Un proyecto de ley presentado en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires propone prohibir la exhibición y oferta de alimentos ultraprocesados, golosinas y bebidas con alto contenido de azúcar o sodio en las zonas cercanas a las cajas registradoras de los comercios.
La iniciativa, impulsada por el massista Ricardo Lissalde, apunta a modificar uno de los principales puntos de consumo impulsivo dentro de los establecimientos comerciales: las filas de espera.
Según el texto, el objetivo es fomentar hábitos alimenticios saludables y reducir la exposición a productos de bajo valor nutricional en momentos clave de decisión de compra .
El proyecto establece que la medida será de cumplimiento obligatorio para supermercados, hipermercados, autoservicios de proximidad y cualquier comercio de modalidad autoservicio que cuente con más de dos líneas de caja. También incluye a farmacias que comercialicen alimentos.
De esta manera, la normativa abarcaría a la mayoría de los puntos de venta masivos donde se concentran estrategias de marketing orientadas al consumo rápido.
Uno de los aspectos centrales de la iniciativa es la creación de un “área de exclusión” de tres metros alrededor de las cajas registradoras y de las filas de espera. En ese espacio, quedaría prohibida la exhibición de productos considerados ultraprocesados o con altos niveles de azúcar y sodio.
La determinación de qué productos entran en esta categoría estará basada en el sistema de etiquetado frontal de la Ley 27.642, que identifica alimentos con exceso de nutrientes críticos mediante octógonos de advertencia.
El proyecto no solo establece prohibiciones, sino que también promueve la sustitución de la oferta en esos espacios. Los comercios podrán exhibir:
La intención es que el consumidor encuentre opciones más saludables en el mismo lugar donde habitualmente se ofrecen productos de consumo impulsivo.

La iniciativa también contempla la incorporación de cartelería obligatoria en las zonas de cajas. Los comercios deberán exhibir mensajes visibles con la leyenda: “Elegir opciones saludables mejora tu calidad de vida”.
El diseño y las características de estos avisos serán definidos en la reglamentación, pero apuntan a reforzar la concientización en el momento de compra.
Otro punto destacado es la prohibición del uso de estrategias de marketing dirigidas al público infantil en las zonas de espera. Quedará vedado el uso de personajes animados, celebridades, promociones con juguetes o sorteos en ese sector, incluso si los productos están permitidos en otras áreas del local.
Esta medida busca reducir la influencia de la publicidad sobre niños y niñas en un contexto de consumo impulsivo.

El Poder Ejecutivo deberá designar la autoridad de aplicación, que tendrá a su cargo la fiscalización y el control del cumplimiento de la ley. Además, los municipios podrán adherir y actuar de manera concurrente en sus jurisdicciones.
En caso de incumplimiento, se prevén sanciones que incluyen:
Los establecimientos tendrán un plazo de 180 días desde la reglamentación para adecuar la disposición de sus productos.
La iniciativa se inscribe en una tendencia creciente a nivel internacional que busca limitar la exposición a alimentos no saludables en espacios estratégicos de consumo. En particular, apunta a reducir la compra impulsiva de productos ultraprocesados, un fenómeno ampliamente estudiado en políticas de salud pública.
De avanzar en la Legislatura bonaerense, la provincia de Buenos Aires se sumaría a este tipo de regulaciones que combinan restricciones, incentivos y campañas de concientización para mejorar la calidad de la alimentación.