23/03/2026 - Edición Nº1140

Política

Rosca bonaerense

Axel Kicillof y una pulseada clave en la Legislatura que mira toda la provincia

23/03/2026 | El oficialismo no logra definir la comisión que discutirá las reglas de juego del próximo turno electoral y posterga el inicio de sesiones.



El inicio de las sesiones ordinarias en la Legislatura bonaerense quedó empantanado por una disputa que va mucho más allá de lo administrativo. La falta de acuerdo para conformar las comisiones —en especial la de Reforma Política— revela una interna abierta dentro del peronismo, que todavía no logra ordenar su estrategia de cara a 2027.

El punto crítico es esa comisión clave: por allí pasarán los proyectos que definirán el sistema electoral del próximo turno. Lo que en otros contextos sería un trámite legislativo, hoy se convirtió en una pulseada de poder entre tres sectores que conviven con tensión creciente: kirchnerismo, axelismo y massismo.

El antecedente inmediato no ayuda. El año pasado, la discusión electoral dejó heridas abiertas, con proyectos cruzados, amenazas de ruptura y un gobernador, Axel Kicillof, obligado a resistir iniciativas que no controlaba del todo. Ese desgaste todavía condiciona las negociaciones actuales.

En el Senado, las demoras se explican por el rol activo de Verónica Magario en los territorios donde el PJ tuvo internas. Pero también por una rebelión silenciosa: cuando Sergio Berni intentó ordenar a su bloque, los senadores alineados con Kicillof evitaron pasar por su conducción y respondieron directamente a la vicegobernadora.

En Diputados, el problema no es menor. Allí, La Libertad Avanza también mostró fisuras internas, con tensiones entre el sector de Agustín Romo y el armado que responde a Sebastián Pareja, lo que retrasó el reparto general de comisiones y terminó impactando en todo el esquema legislativo.

Detrás de la discusión formal, lo que está en juego es el diseño electoral del futuro. El peronismo analiza cambios profundos: desde la implementación de la Boleta Única Papel hasta la posibilidad de modificar las reglas de las PASO o incluso redefinir la fórmula de gobernador y vice. Todo con un objetivo central: sostener el control de la provincia.

Pero esas reformas también generan ruido interno. Algunos sectores advierten que separar completamente la elección provincial de la nacional podría fortalecer al peronismo bonaerense, pero dejar aislado a Kicillof en una eventual carrera presidencial.

En ese contexto, la falta de acuerdo no es solo una demora técnica: es la evidencia de que el oficialismo aún no resolvió quién conduce ni cómo se ordena frente a un escenario político cada vez más fragmentado.

Interna sin síntesis y reglas en disputa

La parálisis legislativa refleja una tensión más profunda: el peronismo bonaerense discute al mismo tiempo liderazgo, estrategia electoral y distribución de poder. Sin una síntesis clara, cada sector busca asegurarse lugares clave antes de avanzar con cualquier reforma.

Mientras tanto, el calendario corre. La definición de las reglas de juego para 2027 sigue abierta y, sin consensos, el riesgo es que la disputa interna termine condicionando no solo la agenda legislativa, sino también la capacidad del oficialismo para sostener su dominio en la provincia.