28/03/2026 - Edición Nº1145

Internacionales

Vínculo bilateral

Escándalo por fondos noruegos sacude la industria del salmón en Chile

24/03/2026 | El embajador negó intervención extranjera y buscó bajar el conflicto por aportes a comunidades ligadas al debate salmonero.



Una declaración del embajador de Noruega en Chile, Per Anders Nilsen, buscó bajar la tensión tras una polémica que expuso la sensibilidad política y económica que rodea a la industria del salmón en el país sudamericano.

El conflicto se originó luego de que un reportaje televisivo revelara que la organización Rainforest Foundation Norway financió con más de 500 millones de pesos a comunidades lafkenches del sur chileno. La información generó preocupación en sectores políticos y empresariales, ya que esas comunidades participan activamente en discusiones sobre el uso del borde costero y el avance de la salmonicultura.

En el centro del debate aparece la Ley Lafkenche, una normativa vigente desde 2008 que permite a pueblos originarios solicitar la administración de espacios marítimos costeros. En los últimos años, esta herramienta fue utilizada en distintas zonas del sur para frenar o condicionar proyectos productivos, lo que la convirtió en un punto de fricción entre la industria, el Estado y las comunidades.

La respuesta del embajador

Frente a este escenario, Nilsen difundió una declaración pública el 23 de marzo en la que buscó despejar dudas. Allí sostuvo que el proyecto en cuestión se desarrolló entre 2004 y 2014 y que fue impulsado por una organización independiente, sin representar la postura del gobierno noruego.

El embajador también explicó que en Noruega es habitual que organizaciones de la sociedad civil reciban financiamiento estatal para distintos proyectos, incluso cuando promueven posiciones que no coinciden con las del propio gobierno. Con ese argumento, intentó marcar una separación clara entre el accionar de las ONG y la política oficial del país.

Además, remarcó un punto clave: Chile decide sus propias políticas sin injerencia extranjera, en un intento de desactivar cualquier sospecha de intervención.

El trasfondo del conflicto es más amplio. Chile y Noruega son los dos mayores productores de salmón del mundo y dominan buena parte de un mercado global que mueve miles de millones de dólares al año. Esa relación combina cooperación técnica y científica de larga data con una competencia directa en exportaciones. Desde hace más de 20 años, ambos países intercambian conocimientos en materia sanitaria, regulatoria y tecnológica para el desarrollo de la acuicultura.

El peso de la industria en Chile

En Chile, la industria salmonera se expandió con fuerza desde la década de 1980, especialmente en regiones como Los Lagos y Aysén, hasta convertirse en uno de los principales sectores exportadores del país.


Comunidades lafkenches del sur chileno, protagonistas de los reclamos por el uso del borde costero y su protección.

Pero ese crecimiento también estuvo acompañado por crisis sanitarias, como la del virus ISA en 2007, además de cuestionamientos ambientales y conflictos territoriales con comunidades locales por el uso del mar y sus recursos. En ese contexto, la revelación de financiamiento extranjero reactivó sospechas sobre posibles influencias indirectas en decisiones estratégicas, en un sector donde cualquier cambio regulatorio puede tener impacto económico significativo.

Un debate que sigue abierto

La respuesta del embajador apunta a preservar una relación bilateral histórica, basada en la cooperación. Sin embargo, el episodio deja planteada una discusión más profunda sobre el rol de las ONG internacionales, la transparencia en los fondos y los límites de la influencia externa.

Mientras tanto, el caso vuelve a poner bajo la lupa el delicado equilibrio entre desarrollo económico, protección ambiental y soberanía, en uno de los sectores más estratégicos del sur chileno.


La relación entre Chile y Noruega combina cooperación histórica y competencia en el mercado global del salmón.