No fue un control más en la ruta. Lo que comenzó como una inspección de rutina sobre un micro de larga distancia terminó con un operativo de alto impacto y un despliegue sanitario y judicial inusual en el límite entre Tucumán y Catamarca.
El procedimiento se realizó en la localidad de Huacra, sobre la Ruta Nacional 38, cuando efectivos de la Sección Núcleo del Escuadrón 71 “Aguilares” detuvieron un micro que cubría el trayecto entre Aguas Blancas, en Salta, y la ciudad de Mendoza. Durante la verificación inicial, una pasajera llamó la atención por su comportamiento, lo que derivó en una requisa más exhaustiva.
En esa primera intervención, los agentes detectaron que la mujer transportaba envoltorios adheridos al cuerpo con una sustancia blanquecina en su interior. El hallazgo no fue aislado. En la butaca y en distintos sectores del colectivo comenzaron a aparecer más paquetes ocultos, lo que encendió la alarma sobre un posible traslado organizado de estupefacientes.
La situación escaló cuando se consideró la posibilidad de que parte de los pasajeros estuviera utilizando la modalidad de “capsuleros”, es decir, el transporte de droga mediante la ingestión de cápsulas. Con intervención del Juzgado Federal N° 2 de Tucumán, se ordenó el traslado de las 53 personas a la sede del escuadrón para una revisión integral.

Allí, los efectivos encontraron 249 envoltorios con más de 3 kilos de cocaína entre pertenencias y prendas de tres mujeres. Sin embargo, la clave del caso apareció horas después. A partir de estudios radiográficos practicados a todos los pasajeros, se detectaron cuerpos extraños en el abdomen de seis personas, cuatro mujeres y dos hombres.
Los sospechosos fueron derivados bajo custodia a los hospitales de Santa Ana y Los Sarmientos, donde expulsaron un total de 503 cápsulas que superaron los 6 kilos de cocaína. En total, el procedimiento permitió secuestrar 752 cápsulas con un peso de 10 kilos 316 gramos, según el conteo de Criminalística.
El magistrado interviniente dispuso la detención de nueve personas de nacionalidad boliviana, quienes quedaron incomunicadas, y ordenó el secuestro de teléfonos celulares, chips, dinero en efectivo y otros elementos de interés para la causa.