24/03/2026 - Edición Nº1141

Política

Casa Rosada

Milei descongela a Adorni y abre una ronda clave con ministros

24/03/2026 | El jefe de Gabinete reactiva reuniones clave con ministros en un intento por ordenar la interna y volver a enfocarse en la gestión.



Luego de semanas marcadas por tensiones internas, cuestionamientos públicos y versiones sobre su continuidad, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, decidió relanzar su agenda política con una serie de reuniones estratégicas. El movimiento no es menor: busca retomar el control de la coordinación ministerial y enviar una señal de orden dentro de un Gobierno atravesado por conflictos.

El esquema elegido apunta a retomar los encuentros “uno a uno” con ministros clave, una dinámica que había quedado relegada en medio de la crisis. En los próximos días, Adorni verá a Juan Bautista Mahiques (Justicia), Sandra Pettovello (Capital Humano), Alejandra Monteoliva (Seguridad) y Federico Sturzenegger (Desregulación), áreas sensibles tanto por su peso político como por su rol en la agenda oficial.

La reactivación responde a una directiva de Javier Milei, que busca que su equipo deje atrás las internas y se concentre en la gestión. En la Casa Rosada vuelven a poner el foco en un paquete de reformas legislativas que ronda las 90 leyes, un objetivo que exige coordinación y disciplina en un gabinete que mostró fisuras en las últimas semanas.

El relanzamiento de la agenda también funciona como un intento de reposicionamiento personal. Tras quedar expuesto por distintas polémicas, Adorni necesita recuperar centralidad y demostrar capacidad de conducción en un rol que, hasta ahora, no terminó de consolidarse.

Reordenar la gestión en medio de internas abiertas

El movimiento del jefe de Gabinete busca cerrar una etapa de desgaste y mostrar control político, pero llega en un contexto donde las tensiones internas siguen latentes y la autoridad dentro del gabinete todavía está en disputa.

La apuesta del Gobierno es volver a una lógica de gestión ordenada y enfocada en resultados, aunque el desafío no es menor: sin cohesión interna y con presión política creciente, la reactivación de la agenda de Adorni aparece más como una necesidad que como una señal de fortaleza consolidada.