A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, Plaza de Mayo será este martes el escenario de una movilización atravesada por la memoria, la emoción y el peso histórico de una fecha que volverá a reunir a organismos de derechos humanos, partidos políticos y sectores sindicales. El acto central comenzará a las 16.30 frente a la Casa Rosada, en una jornada que buscará dejar una imagen de fuerte convocatoria y unidad en una conmemoración especialmente simbólica.
La consigna elegida para este año será “Que digan dónde están”, en referencia a los desaparecidos, y en el escenario estarán presentes figuras históricas como Taty Almeida, Adolfo Pérez Esquivel y Estela de Carlotto. Además del homenaje por el medio siglo transcurrido desde el inicio de la última dictadura, se prevé que durante la tarde también haya mensajes críticos hacia el gobierno de Javier Milei por su postura frente a las políticas de memoria y derechos humanos.

La jornada principal en Plaza de Mayo tendrá su momento más fuerte desde las 16:30, cuando comience el acto encabezado por los organismos de derechos humanos.
Más tarde, alrededor de las 17.30, se leerá un segundo documento impulsado por espacios de izquierda, entre ellos el Partido de los Trabajadores Socialistas y el Partido Obrero, lo que sumará una segunda instancia política dentro de la misma convocatoria.
Durante todo el día habrá columnas que llegarán desde distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires. Las organizaciones convocaron a concentrarse desde el mediodía en las inmediaciones de la plaza, mientras que agrupaciones políticas y sociales irán confluyendo a lo largo de la jornada hasta el acto principal.
La marcha de este martes llega precedida por una serie de actividades que buscaron reforzar el sentido de la conmemoración por los 50 años del golpe. En los días previos, Abuelas de Plaza de Mayo lanzó la campaña “Florecerán pañuelos”, una intervención colectiva sobre pañuelos blancos con frases, nombres, flores, símbolos y dibujos pensada para multiplicar la memoria “en todos los rincones del país”.
Además, durante el fin de semana la ex ESMA fue sede del Festival Feria y Memoria, con bandas en vivo y exposiciones de Taty Almeida y Pérez Esquivel. Ese clima previo terminó de darle espesor a una convocatoria que este año tendrá un tono particularmente emotivo por el aniversario, pero que también volverá a poner sobre la plaza reclamos históricos como memoria, verdad, justicia y la exigencia de saber dónde están los desaparecidos.
Entre las presencias políticas, La Cámpora volverá a realizar su habitual caminata desde la ex ESMA, en el barrio de Núñez, a partir de las 9. La UCR, por su parte, convocó a su militancia desde las 13 en el Comité Nacional ubicado en Alsina y Entre Ríos. Ese esquema volverá a mostrar una movilización amplia, con sectores de distintas pertenencias políticas confluyendo en una misma fecha de alto impacto simbólico.
En el plano sindical, la CGT confirmó su participación y llamó a concentrar desde las 14 en Diagonal Sur y Bolívar. La central obrera se sumará así a una jornada que este año buscará exhibir una foto de unidad entre organismos de derechos humanos, partidos políticos y gremios, con una consigna que refuerza el tono histórico de la marcha: “Porque la memoria no se negocia. Porque la lucha sigue. Porque florecerán pañuelos”.
También estará ATE, que se movilizará con concentración desde las 12 en Avenida de Mayo y Bernardo de Irigoyen. Su secretario general, Rodolfo Aguiar, encabezará además la columna del Frente de Sindicatos Unidos, integrada por gremios críticos de la cúpula de la CGT y de las CTA, entre ellos la UOM, Aceiteros y Aeronáuticos. De ese modo, el mapa sindical sumará distintas vertientes en una fecha que excede la conmemoración y también se proyecta sobre el presente político.