En el marco de un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1976, la discusión sobre cómo abordar la memoria histórica en la Argentina sumó una nueva voz.
Se trata de Jorgelina Paula Molina Planas, una nieta recuperada que en las últimas horas expresó una posición alineada con la idea de “memoria completa” que impulsa el gobierno de Javier Milei.
Su pronunciamiento se da en paralelo a la difusión de un video oficial de más de una hora que incluye los testimonios de Miriam Fernández —nieta restituida— y de Arturo Larrabure, hijo del coronel Argentino del Valle Larrabure, secuestrado y asesinado por el ERP en 1975. Ambos relatos funcionan como contexto de una discusión más amplia sobre cómo narrar la violencia política de los años 70.
La vida de Jorgelina Paula Molina Planas está marcada por los hechos más traumáticos de la historia reciente argentina. Su padre, José María “Josema” Molina, fue fusilado en Catamarca el 12 de agosto de 1974, durante el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón.
Su madre, Cristina Isabel Planas, fue secuestrada y permanece desaparecida desde el 15 de mayo de 1977, cuando Jorgelina tenía apenas tres años y se encontraba con ella.
Tras esos hechos, fue entregada por una jueza al Hogar Leopoldo Pereyra, en Lomas de Zamora, y posteriormente dada en adopción plena a la familia Sala.
Ese proceso implicó una sustitución de identidad, con cambio de nombre, apellido y documento. En 1984 fue restituida como la nieta número 25, en el marco de las primeras acciones de recuperación de identidad impulsadas tras el retorno de la democracia.
Su historia personal, atravesada por la violencia de distintos actores y por la reconstrucción de su identidad, es el punto de partida de sus actuales definiciones públicas.
En el día de la Memoria: Contemos la historia completa, con fechas, con hechos, con realismo, con verdad! Eso no es negar lo sucedido, por el contrario, es darle a cada uno su lugar en la historia, reconociendo lo sucedido en su totalidad. Las causs y consecuencias de los hechos! pic.twitter.com/gYswi5qe8A
— Jorgelina Paula Molina Planas (@Jorpaumolinapla) March 24, 2026
En el Día de la Memoria, Molina Planas expresó una posición clara sobre cómo abordar el pasado reciente. “Contemos la historia completa, con fechas, con hechos, con realismo, con verdad”.
Según su planteo, esa mirada no implica negar los crímenes del terrorismo de Estado, sino ampliar el enfoque: “Eso no es negar lo sucedido, por el contrario, es darle a cada uno su lugar en la historia, reconociendo lo sucedido en su totalidad”.
En ese sentido, insistió en la necesidad de analizar tanto las causas como las consecuencias de la violencia política, sin recortes ni omisiones.
“Todo delito, sea de quien sea, debe ser condenado ante la ley, sobre todo si atenta contra la vida, la propiedad, la seguridad o la integridad”, afirmó.
También cuestionó la justificación de la violencia en nombre de causas políticas: “No se puede justificar la violencia de ninguna ideología política ni en nombre del pueblo ni atribuirse la justicia por mano propia”.
En esa línea, advirtió que ese tipo de argumentos debilitan incluso la condena al terrorismo de Estado: “Si se defiende eso, no hay argumento válido para condenar el terrorismo de Estado, porque usan las mismas armas que lo que condenan”.
Molina Planas también puso el foco en el rol de la Justicia y el cumplimiento de la ley como condiciones para una democracia plena. “La violencia solo se corta con justicia que aplique la ley”, sostuvo, y reclamó un sistema judicial “imparcial” y sin privilegios.
“Todo aquel que atente contra la vida, la propiedad, la identidad o la seguridad de otra persona debe ser juzgado, condenado y cumplir su condena, sin privilegios”, agregó.
Para la nieta recuperada, la igualdad ante la ley es un principio central: “Democracia es respetar la libertad de cada persona por igual. El que no cumple la ley debe asumir sus consecuencias”.
No se puede justificar la violencia de ninguna ideología política ni en nombre del pueblo ni atribuirse la justicia por mano propia, porque de defender eso, no hay argumento válido para condenar el terrorismo de Estado, ya que usan las mismas armas que lo que condenan!
— Jorgelina Paula Molina Planas (@Jorpaumolinapla) March 24, 2026
El posicionamiento de Molina Planas se da en sintonía con algunos de los testimonios incluidos en el video difundido por el Gobierno.
Por un lado, Miriam Fernández plantea en esa pieza que “la sociedad creyó un relato que no fue real” y que “para sanar en este país tenemos que contar la historia verdadera”. Su experiencia personal, atravesada por la restitución de identidad, incluye una defensa de su familia de crianza y una mirada crítica sobre el abordaje institucional de estos casos.
Por otro lado, Arturo Larrabure —hijo del coronel secuestrado por el ERP— aporta la perspectiva de las víctimas de la violencia guerrillera. En el video sostiene que “es momento de llamar a la unión de los argentinos”.
Molina Planas recogió ese testimonio y le dedicó un mensaje directo: expresó su solidaridad con su historia familiar y afirmó que “me uno a que se sepa la verdad completa y se haga justicia por todas las víctimas de la violencia, incluyendo las víctimas de la guerrilla”.
“Te abrazo a vos y a tu familia en tu dolor. Mi padre que era miembro del ERP fue fusilado en Catamarca el mismo día que mataron a tu padre. Mi madre, también del ERP, desaparecida el 15 de Mayo de 1977. Te abrazo en tu dolor y por tu padre”, lanzó.
Gracias Arturo por tu testimonio! Te abrazo a vos y a tu familia en tu dolor! Mi padre que era miembro del ERP fue fusilado en Catamarca el mismo día que mataron a tu padre! Mi madre, también del ERP, desaparecida el 15 de Mayo de 1977. Te abrazo en tu dolor y por tu padre 🫂🙌🏼🙏🏼
— Jorgelina Paula Molina Planas (@Jorpaumolinapla) March 24, 2026
En sus declaraciones, Molina Planas retomó la consigna histórica del “Nunca Más”, pero con un alcance más amplio. “Nunca más la violencia. Ni desde la guerrilla, ni desde los militares, ni desde los civiles, ni desde el Estado”, afirmó.
Además, subrayó la importancia de sostener la democracia y evitar cualquier forma de autoritarismo: “Nunca más golpes de Estado”.
Su planteo busca integrar distintas experiencias de violencia dentro de una misma narrativa, en línea con el enfoque de “memoria completa” que impulsa el oficialismo.
El testimonio de Jorgelina Molina Planas, y el de Miriam Fernández en el video oficial, refleja la complejidad de las historias personales atravesadas por los años 70 y pone de relieve la existencia de miradas diversas dentro incluso del colectivo de nietos recuperados.
Su llamado a “no permitir que nos silencien” y a “contar la verdad completa sin romantizar ni justificar” sintetiza una posición que, lejos de cerrar la discusión, la mantiene abierta en una fecha tan sensible como el 24 de marzo.