Por lo bajo, algunos simpatizantes del PRO inflan el pecho. La figura de Manuel Adorni atraviesa su peor momento y los amarillos recuerdan el aviso premonitorio de Mauricio Macri tras la fallida cena con Javier Milei en el cierre de octubre del año pasado.
Luego de una buena performance electoral del oficialismo en 2025, Javier Milei invitó a Macri a una cena en la Quinta de Olivos. El encuentro, que en principio buscaba consolidar una agenda común para una “segunda etapa” del gobierno, terminó dejando en evidencia diferencias estratégicas.
El propio Macri lo explicitó en un mensaje público difundido en noviembre de ese año: “La idea era pensar la mejor manera de reforzar los equipos y prepararse para esta segunda etapa, pero no logramos ponernos de acuerdo”.
El punto más sensible del planteo de Macri fue la designación de Manuel Adorni como reemplazante de Francos. El ex presidente fue explícito en su cuestionamiento: “La salida de un hombre con capacidad y equilibrio como Guillermo Francos, que para la ciudadanía representaba sensatez, para ser reemplazado por otro sin experiencia, no parece ser una buena noticia”.
En ese mismo mensaje, Macri incluso sugirió una alternativa concreta: “Existía la posibilidad de reemplazar a Francos por otra persona idónea de su equipo, con un perfil más técnico y mayor capacidad de conducción y coordinación de equipos, como Horacio Marín”.
Además, subrayó la relevancia institucional del cargo: “El jefe de Gabinete de Ministros es una figura esencial: coordina los equipos políticos y de gestión en torno a una agenda y una estrategia”.
Para Macri, la designación de Adorni no solo implicaba un problema de experiencia, sino también un riesgo para la coordinación interna del gobierno.
Ayer fui invitado a comer por el presidente Milei en Olivos, en agradecimiento por el apoyo que le di en la semana más difícil de su gobierno antes de las elecciones. En el encuentro hablamos sobre los temas pendientes. La idea era pensar la mejor manera de reforzar los equipos y…
— Mauricio Macri (@mauriciomacri) November 1, 2025
El ex mandatario también apuntó a las tensiones dentro del propio oficialismo. “A esta decisión a mi juicio desacertada, se suma la falta de resolución de las conocidas disputas internas del gobierno, claves en la hoja de ruta del futuro”, advirtió. Una interna que hoy sigue entre Santiago Caputo y Karina Milei, con múltiples derivaciones.
En ese sentido, expresó su preocupación por el rumbo general de la administración: “El país se encuentra frente a una oportunidad histórica que no puede desaprovechar”.
Si bien el tono del mensaje fue crítico, Macri buscó dejar en claro que su intervención no respondía a intereses personales: “No he pedido ni pediré nada a título personal, pero me veo obligado a hacer mi aporte y a expresar mis preocupaciones porque nos une el futuro del país”.
La incorporación de Diego Santilli como ministro del Interior sirvió para matizar esa postura de Macri. Felicitó al gobierno por la decisión.
Sin embargo, puertas adentro del PRO, el episodio dejó una marca. Dirigentes del espacio sostienen hoy que aquel cuestionamiento de Macri funcionó como una advertencia temprana sobre el rumbo que tomaría la figura de Adorni dentro del gobierno. Un “Macri la vio”, como dice el piberío libertario.
TENEMOS MINISTRO DEL INTERIOR:
— Javier Milei (@JMilei) November 2, 2025
Bienvenido Colo Santilli.
Diego será quien llevará adelante las conversaciones con gobernadores y legisladores para poder articular con el Congreso de la Nación cada uno de los consensos necesarios para las reformas que vienen de cara al futuro.… pic.twitter.com/8IHIUkVT5O
En el esquema original de Javier Milei, Manuel Adorni aparecía como una de las figuras con proyección política de cara a 2027, especialmente en la ciudad de Buenos Aires.
Su visibilidad como jefe de Gabinete y su cercanía con el Presidente lo posicionaban como una pieza clave en el armado electoral futuro. Sin embargo, el escenario actual muestra a un dirigente “desdibujado”, para usar un término generoso.
Ingresa, entonces, a la “maldición” de los candidatos de Milei. El caso de Adorni no es el único que alimenta esta narrativa. En el PRO también mencionan la situación de José Luis Espert, otro dirigente que había sido impulsado por Milei con miras a una proyección electoral en la provincia de Buenos Aires.
El PROFE @jlespert desmontando la inmunda y burda operación montada por el kirchnerismo.
— Javier Milei (@JMilei) October 3, 2025
Los kirchneristas están tapados de causas de corrupción y como todo ladrón creen a otros de su misma condición.
Fin. https://t.co/48RvwVoTVT
El economista calvo se encuentra actualmente en una suerte de “exilio político”, muy lejos de los flashes y con un desgaste incluso peor que el de Adorni, que por el momento sigue dentro del gabinete.
Demuestra, por lo pronto, la dificultad del oficialismo para sostener en el tiempo a sus propios cuadros con proyección electoral. El salvataje de Espert fue Santilli, hombre del PRO y antiguamente denostado por Milei y su tropa. En CABA aparece Patricia Bullrich, que tampoco proviene del purismo libertario ni es una cara nueva de la política. Solo el tiempo dirá si Adorni permanece en carrera o si su destino se asemejará más al de Espert.