Según analizaron desde el Mercado Ganadero de Rosario (ROSGAN), el mercado internacional de carne vacuna mostró en las últimas semanas movimientos diferenciados según la región, con subas de precios en Asia y Europa vinculadas a restricciones en la oferta. En paralelo, en el ámbito del MERCOSUR se observaron señales de cambio de ciclo productivo, mayores importaciones en algunos países y nuevas aperturas comerciales.
En China, el precio de venta al público de carne vacuna en febrero aumentó un 1,8% %, con una suba del 9,6 % respecto al mismo mes de 2025. De acuerdo a datos oficiales de ese país, el Índice de Precios al Consumo aumentó un 1,3 % interanual en febrero, en un contexto influido por los festejos del Año Nuevo, lo que dejó a la carne vacuna por encima del promedio general de inflación.
En el caso del cerdo, los cortes aumentaron 4 % respecto de enero, aunque se ubicaron 8,6 % por debajo del nivel registrado un año antes. Este dato se conoció luego de que el Ministerio de Agricultura solicitara a los productores reducir la producción porcina para ajustarse a los límites fijados en 2025, con el objetivo de moderar la sobreoferta en el mercado interno.
En la Unión Europea, durante 2025 los precios de los cortes vacunos registraron un incremento cercano al 10%, como consecuencia de la reducción de la oferta. Según datos analizados por Eurostat, los valores medios subieron alrededor de ese porcentaje, mientras que otras carnes también mostraron aumentos, aunque de menor magnitud. En tanto, la carne ovina registró una suba del 7,2 % y la aviar del 4,4 %.
Desde el portal especializado Eurocarne señalaron que la suba de precios está relacionada con la caída del stock ganadero tanto en Europa como a nivel global, lo que redujo la disponibilidad de animales para faena y presionó sobre los valores en el mercado.
En Sudamérica, el informe del ROSGAN destacó que en Brasil se consolida un cambio de ciclo ganadero. En febrero, la faena de vacas y vaquillonas cayó 8,1 %, lo que confirma el pasaje desde una etapa de liquidación hacia un período de retención de hembras.
Esta tendencia podría contribuir a sostener los precios de la hacienda y limitar el crecimiento de la producción, aunque algunos analistas indican que el aumento en los pesos de carcasa podría compensar parcialmente la menor cantidad de animales enviados a faena.
En el vecino país, la industria frigorífica procesó 2,11 millones de vacunos el mes pasado, un 9,1 % menos que en febrero de 2025. En el caso de las hembras, la faena totalizó 943.990 cabezas, con una caída interanual del 8,1 %, marcando el segundo mes consecutivo de descenso frente al mismo período del año anterior.
En Uruguay, como dato para destacar se registró un fuerte aumento en las importaciones de carne vacuna. El Instituto Nacional de Carnes informó que en febrero ingresaron 3.750 toneladas por un valor de USD 22,3 millones, lo que implicó un incremento del 15,6 % en volumen y del 33 % en valor respecto del mismo mes de 2025.
En el acumulado del primer bimestre, las compras externas alcanzaron 7.544 toneladas por USD 45,1 millones, con una suba del 38,2 % en volumen y del 58 % en valor interanual. El precio promedio de importación en febrero se ubicó levemente por debajo de los 6.000 dólares por tonelada, según los datos oficiales.
Por último, en Bolivia se confirmó la habilitación para exportar carne bovina a Paraguay, lo que representa una nueva apertura comercial para el sector. El Gobierno informó que tres frigoríficos fueron autorizados a enviar productos tras cumplir con los requisitos sanitarios establecidos por ambos países, bajo la supervisión del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria.
De acuerdo con el análisis del ROSGAN, la combinación de menor oferta en algunos mercados, cambios en el ciclo ganadero regional y la apertura de nuevos destinos comerciales configura un escenario internacional con ajustes en los flujos de comercio y en la formación de precios de la carne vacuna.