Un nuevo estudio de opinión pública encendió señales de alerta en el Gobierno de Javier Milei. Según el relevamiento, el 53,7% de los argentinos tiene una imagen negativa de su gestión, mientras que solo el 38,8% mantiene una valoración positiva.
El sondeo, realizado a nivel nacional, refleja un escenario de creciente desgaste para la administración libertaria en un contexto político atravesado por tensiones, cuestionamientos y conflictos internos.
Los datos marcan un cambio en la percepción pública, especialmente en comparación con los primeros meses de gestión, donde el oficialismo lograba sostener niveles más altos de aprobación.
Uno de los puntos más críticos del informe es la situación del jefe de Gabinete Manuel Adorni, quien quedó en el centro de la escena tras una serie de polémicas.
El 73,6% de los encuestados consideró que debería renunciar, frente a apenas un 20,8% que respalda su continuidad. Incluso dentro del electorado que apoya al Gobierno, aparecen fisuras: casi un tercio de quienes valoran positivamente la gestión cree que Adorni debería dejar su cargo.

El dato evidencia que el funcionario se convirtió en uno de los principales focos de desgaste político para el oficialismo, en medio de cuestionamientos por presuntas irregularidades y falta de explicaciones públicas.
El relevamiento también midió el impacto del denominado “caso Libra”, una polémica que en las últimas semanas golpeó de lleno al Gobierno.
El 65,7% de los encuestados aseguró estar al tanto del escándalo, lo que muestra un alto nivel de conocimiento público. De ese universo, el 61,3% consideró que el caso afecta negativamente la imagen de Milei.

Incluso entre quienes apoyan al Presidente, un 24,5% reconoció que la controversia genera daño político, lo que confirma que el tema logró perforar la base de respaldo oficialista.
La combinación de estos factores dibuja un panorama desafiante para el Gobierno: caída en la imagen presidencial, fuerte rechazo a uno de sus principales funcionarios y un escándalo que sigue generando repercusiones.
En la Casa Rosada, por ahora, descartan cambios inmediatos en el gabinete, pero los números comienzan a presionar sobre la toma de decisiones.
El caso de Adorni aparece como el más sensible, ya que su continuidad podría profundizar el desgaste si no logra revertir la percepción negativa.
Más allá de los números, la encuesta refleja un clima social en movimiento, donde la opinión pública se muestra cada vez más exigente frente a la gestión.
El Gobierno de Milei, que llegó al poder con un fuerte discurso contra la “casta” y la promesa de cambio, enfrenta ahora el desafío de sostener su credibilidad en medio de cuestionamientos.

En ese contexto, el impacto del escándalo y la figura de Adorni se convierten en variables clave para el futuro inmediato del oficialismo.
Los datos, lejos de ser una fotografía aislada, podrían anticipar un cambio de tendencia que obligue al Gobierno a recalibrar su estrategia política y comunicacional en las próximas semanas.
ND