El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) que elabora la Universidad Torcuato Di Tella registró en marzo de 2026 una nueva caída y confirmó una tendencia descendente en el inicio del año.
Pero más allá del dato general, el informe expone un cambio clave en la base de apoyo del presidente Javier Milei: el derrumbe del respaldo entre los jóvenes de 18 a 29 años, que se desplomó un 25,8% en un solo mes.
El indicador se ubicó en 2,30 puntos, con una baja del 3,5% respecto de febrero y una caída interanual del 4,9%, acumulando tres meses consecutivos en retroceso.
El ICG es un indicador de opinión pública que se elabora mensualmente desde noviembre de 2001 y busca medir el nivel de confianza de la sociedad en el Gobierno nacional.
Se construye a partir de encuestas realizadas a nivel nacional —en este caso por Poliarquía Consultores— sobre una muestra representativa de la población adulta. El índice se expresa en una escala de 0 a 5, donde 0 representa el nivel más bajo de confianza y 5 el nivel más alto.
El ICG no mide intención de voto, sino percepciones sobre el desempeño y la calidad del gobierno, lo que lo convierte en un termómetro más amplio del clima político y social.
El indicador se compone de cinco dimensiones clave que reflejan distintos aspectos de la gestión:

El informe marca que el ICG acumula en lo que va del año una contracción del 6,5%, producto de descensos en enero (-2,8%), febrero (-0,6%) y marzo (-3,5%).
Como consecuencia, el promedio de confianza durante la gestión Milei bajó a 2,43 puntos, el nivel más bajo desde su asunción. Aun así, el registro se mantiene:
Esto ubica al actual gobierno en una posición intermedia en términos históricos, aunque con una tendencia descendente que comienza a consolidarse.
El dato más relevante del informe es el fuerte deterioro en el segmento de jóvenes de entre 18 y 29 años:
Se trata de la contracción más pronunciada entre todos los segmentos analizados y constituye un llamado de atención directo para el Gobierno, ya que los jóvenes fueron uno de los pilares electorales de Milei.
Además, tras esta caída, el segmento joven pasó a ser el de menor nivel de confianza relativa, reconfigurando el mapa de apoyos sociales.

En contraposición al desplome juvenil, el informe muestra un comportamiento inverso en el segmento de 30 a 49 años:
Este crecimiento permitió compensar parcialmente la fuerte caída de los jóvenes, evitando un descenso aún mayor del índice general.
Por su parte, los mayores de 50 años también registraron una baja (-7,3%), quedando en 2,29 puntos.

El comportamiento del ICG durante el gobierno de Milei empieza a mostrar un patrón ya observado en administraciones anteriores. Tanto con Mauricio Macri como con Alberto Fernández, se registró una profundización de la caída de la confianza a partir del tercer año de gestión. Para el Frente de Todos, ya era significativa desde el segundo año.
En el caso actual, la sensación es que el proceso de desgaste comenzó a insinuarse, aunque con una merma más gradual que puede ser reversible. Esto deja abierto el interrogante sobre si se trata de un ajuste transitorio o del inicio de una tendencia más profunda.

El estudio también identifica otras tensiones en la percepción social:
Brecha de género creciente:
Diferencias geográficas:
Estos datos refuerzan la idea de una fragmentación en la base de apoyo, tanto por género como por territorio.

Como en mediciones anteriores, la expectativa económica sigue siendo determinante:
La brecha evidencia que la confianza en el Gobierno está fuertemente condicionada por las expectativas sobre el rumbo económico.
El informe de marzo deja un dato político central: el desplome del apoyo joven, que pasó de ser el principal sostén del Gobierno a convertirse en el segmento más crítico en marzo.
Si bien el índice general todavía se mantiene en niveles comparables a gestiones anteriores, la dinámica interna del apoyo social muestra cambios significativos.
El comportamiento en los próximos meses será clave para determinar si se trata de una oscilación coyuntural o del inicio de un desgaste más profundo en la confianza hacia la administración de Javier Milei.