El Ministerio de Seguridad Nacional oficializó este miércoles una serie de resoluciones que aplican el derecho de admisión a decenas de personas acusadas de protagonizar episodios de violencia durante las protestas de febrero en el Congreso contra el gobierno de Javier Milei.
Las medidas, publicadas en el Boletín Oficial bajo las resoluciones 256, 258, 259, 260 y 265/2026, establecen la “restricción de concurrencia administrativa” a espectáculos deportivos en todo el país, en la mayoría de los casos por tiempo indeterminado.
Uno de los puntos centrales de las resoluciones es la aplicación de una normativa originalmente pensada para el fútbol a hechos ocurridos en protestas sociales.
El Gobierno se apoya en la modificación de la Resolución 354/2017 —introducida en 2025— que permite extender las sanciones a:
De esta manera, el derecho de admisión deja de limitarse a hechos dentro de estadios y se utiliza como herramienta preventiva frente a personas consideradas “riesgosas” para la seguridad pública.

Las sanciones se vinculan con dos episodios:
Según las resoluciones, grupos de manifestantes —muchos identificados con camisetas de clubes—:
Las actuaciones judiciales fueron caratuladas como “atentado y resistencia a la autoridad”, entre otros delitos.

La medida dispone:
Se trata de una sanción administrativa, independiente de las causas penales que puedan avanzar en la Justicia.

Las resoluciones alcanzan a más de 30 personas identificadas por las fuerzas de seguridad. A continuación, el listado completo:
Resolución 256/2026
Resolución 258/2026
Resolución 259/2026
Resolución 265/2026
Resolución 260/2026
En este caso, la restricción será por 24 meses, vinculada a hechos de violencia en un partido del Torneo Regional Amateur en Mendoza.
Las resoluciones sostienen que la medida busca prevenir nuevos hechos de violencia, garantizar la seguridad en espectáculos deportivos y evitar la presencia de personas consideradas peligrosas.
En ese marco, el gobierno argumentó que la gravedad de los hechos justifica la adopción de medidas administrativas inmediatas, más allá de los procesos judiciales en curso.
El impacto de estas medidas y su eventual judicialización abrirán un nuevo capítulo en el debate sobre seguridad, protesta y libertades públicas durante la gestión de Javier Milei.