25/03/2026 - Edición Nº1142

Política

Justicia

Casa Rosada acelera 60 pliegos y la Justicia entra en una pulseada clave

25/03/2026 | La Casa Rosada impulsa designaciones mientras el jefe de Gabinete se defiende de denuncias y busca respaldo político.



El Gobierno nacional decidió avanzar en un terreno sensible: la Justicia. En medio del ruido político que rodea al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la Casa Rosada enviará 60 pliegos al Senado para cubrir vacantes de jueces, fiscales y defensores oficiales. La jugada combina necesidad institucional con estrategia política: recuperar iniciativa en un frente clave mientras crecen las críticas.

El diagnóstico oficial es contundente. Según datos del propio Ejecutivo, 364 de los 1.002 cargos de la justicia federal están vacantes, lo que deja al sistema funcionando a poco más del 60% de su capacidad. En ese contexto, el Gobierno busca mostrar gestión y acelerar nombramientos que llevan años demorados.

Fue el propio Adorni quien confirmó el envío de los pliegos y anticipó que habrá más en las próximas semanas. El mensaje apunta a marcar un quiebre con gestiones anteriores, a las que el oficialismo acusa de haber frenado designaciones por conveniencia política. La narrativa libertaria intenta instalar que la parálisis judicial no es técnica, sino deliberada.

Sin embargo, la decisión no se explica solo por la agenda institucional. Llega en un momento en que el jefe de Gabinete enfrenta denuncias por presuntos hechos de corrupción y cuestionamientos por su exposición pública. En ese marco, avanzar sobre la Justicia también funciona como un movimiento para retomar control político.

En paralelo al anuncio, Adorni salió a defenderse con un tono confrontativo. Aseguró que no tiene “nada que esconder” y que su patrimonio fue construido antes de asumir en el Gobierno. La escena no fue menor: lo hizo rodeado de ministros como Luis “Toto” Caputo y Federico Sturzenegger, en una clara señal de respaldo interno.

El oficialismo busca así ordenar dos planos en simultáneo: mostrar gestión en un área crítica y contener una crisis política que amenaza con escalar. La apuesta es que la ofensiva judicial —en términos institucionales— funcione también como una respuesta política frente a las acusaciones.

Vacantes, poder y disputa política

El envío de pliegos reabre una discusión estructural: quién controla la Justicia y bajo qué lógica se designan sus integrantes. Aunque el Gobierno habla de “normalización”, la oposición advierte que el proceso puede convertirse en una nueva arena de disputa política.

En un Senado fragmentado y con gobernadores como actores clave, la suerte de esos 60 nombres no dependerá solo de los méritos técnicos. Será, otra vez, el resultado de negociaciones cruzadas donde se mezclan institucionalidad, poder y supervivencia política.