El intento de fuga incluyó un salto desesperado al agua. Pero no alcanzó. Uno de los ladrones terminó rodeado dentro de un conducto del Riachuelo, donde fue encontrado tras un operativo de búsqueda que puso fin a una persecución iniciada varios kilómetros antes.
Todo comenzó con un robo en Villa Devoto. Un llamado al 911 alertó sobre dos hombres armados que, a bordo de una moto, habían roto el vidrio de un auto detenido en un semáforo en la calle Nazarre al 5200.
Con los datos aportados por testigos sobre las características físicas y la vestimenta de los sospechosos, la Policía de la Ciudad desplegó un operativo de búsqueda que derivó en una persecución a través de distintos barrios.
El seguimiento permitió detener a uno de los imputados, de 32 años y con antecedentes por infracción a la ley de drogas, en la zona de 27 de Febrero y Cámpora, en Villa Soldati.

El segundo sospechoso logró escapar momentáneamente, pero su intento por evadir a los efectivos incluyó una maniobra extrema: se arrojó al Riachuelo para intentar huir nadando.
Lejos de lograrlo, fue localizado tras un rastrillaje en la zona y finalmente detenido por personal del grupo especial DOEM dentro de un conducto.
El magistrado interviniente dispuso la detención de ambos ladrones, que quedaron a disposición de la Justicia en el marco de la causa por robo.