El gobernador Maximiliano Pullaro rompió este miércoles el equilibrio político con la Casa Rosada al lanzar duras críticas hacia el plan económico de Javier Milei. Durante la inauguración de una obra energética en el parque industrial Los Polígonos I, el mandatario provincial advirtió sobre el impacto del ajuste en la producción y el consumo.
La reacción de la gestión santafesina se da en un marco de caída de la actividad industrial y el reciente cese de fabricación de la empresa Bahco en Santo Tomé. El mandatario vinculó el cierre de plantas con la presión impositiva nacional y la falta de una mirada orientada al desarrollo manufacturero.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, anunció una inversión de $3.212 millones en infraestructura energética para sostener el empleo y advirtió que "la economía nacional no está bien", señalando que las familias santafesinas no llegan a fin de mes por el impacto del ajuste nacional.
El titular de la Casa Gris evaluó que la situación macroeconómica del país atraviesa un momento crítico para los sectores medios. “La economía no está bien en el orden nacional. Las familias la están pasando mal, la clase media y la clase media baja no están llegando a fin de mes”, afirmó durante su exposición.
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— Conclusión (@ConclusionRos) March 25, 2026
El mandatario santafesino reclamó un debate profundo… pic.twitter.com/CBYZFiF9GZ
Pullaro también cuestionó el optimismo de los funcionarios nacionales respecto a la acumulación de divisas y la baja de la inflación. En ese sentido, advirtió que el país corre el riesgo de una "primarización" de la economía, enfocada solo en energía y minería, dejando de lado el valor agregado de la industria nacional.
El anuncio de que la firma Bahco dejará de fabricar herramientas en su planta de la provincia para centrarse en logística fue el detonante del reclamo. El gobernador lamentó que empresas multinacionales retiren sus casas matrices o cesen la producción local, afectando años de inversión en infraestructura y formación de personal técnico.
Para la provincia, este caso es un síntoma del deterioro del aparato productivo. “Cada puesto de trabajo que se pierde es una familia a la deriva”, expresó el mandatario. El Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Desarrollo Productivo de la provincia iniciaron un seguimiento del conflicto para intentar mitigar el impacto en los operarios despedidos.
Frente a la crisis, el gobierno provincial presentó la obra de infraestructura energética en la ciudad de Santa Fe. La intervención demandó una inversión de $3.212.287.318 y se ejecutó en 11 meses. El proyecto inyectará 3 megavatios adicionales al sistema eléctrico local mediante un distribuidor subterráneo de media tensión de 13,2 kV.

La obra beneficia a más de 40 empresas radicadas en el predio, permitiéndoles ampliar su capacidad de producción. La Empresa Provincial de la Energía (EPE) supervisó el tendido de 4,9 kilómetros desde la estación transformadora Blas Parera. Esta infraestructura busca atraer nuevas inversiones y consolidar el nodo estratégico regional.
Maximiliano Pullaro comprometió la defensa de las 7.000 pymes que operan en territorio santafesino. “Las vamos a cuidar como un escudo”, prometió. La estrategia provincial incluye una política de subsidio de tasas para créditos productivos y una "baja agresiva" de Ingresos Brutos para empresas que incorporen nuevos trabajadores o inviertan en energía.

La provincia también refuerza la cobertura de medicamentos oncológicos con recursos del tesoro local ante los recortes en la asistencia nacional. El objetivo es sostener la red de contención social y productiva mientras dure el proceso de recesión nacional, aplicando políticas contracíclicas de inversión pública.
El gobernador santafesino ubicó la raíz de la falta de competitividad en la carga tributaria que depende del Estado Nacional. “Más del 80% de los impuestos que soporta la industria son nacionales. Si se bajan, nuestra industria va a crecer y no la vamos a poder parar”, sentenció.

Pullaro remarcó que, si se mantienen impuestos elevados y se abren las fronteras para productos extranjeros subsidiados, la industria local queda en desventaja. Por ello, insistió en que el equilibrio fiscal no debe lograrse a costa del cierre de fábricas, sino incentivando la producción para generar ingresos genuinos.
TM