26/03/2026 - Edición Nº1143

Judiciales

Fuerte operativo

Nahir Galarza salió de la cárcel y volvió a Gualeguaychú: la autorización excepcional que recibió

26/03/2026 | La joven, condenada a prisión perpetua por el crimen de Fernando Pastorizzo, fue trasladada desde Paraná para visitar a su abuela enferma.



Nahir Galarza, la joven condenada a prisión perpetua, salió de la cárcel de Paraná con una autorización especial de la Justicia y regresó por unas horas a la ciudad donde ocurrió el crimen que marcó el caso.

El traslado se realizó desde la Unidad Penal Nº6 hasta Gualeguaychú, donde la joven visitó a su abuela, quien atraviesa un delicado estado de salud. La medida fue autorizada de manera excepcional y se concretó bajo un operativo de seguridad.

La salida tuvo una duración aproximada de una hora y generó repercusión inmediata, tanto por lo inusual del permiso como por el impacto público que sigue teniendo cada novedad vinculada a la entrerriana.

El episodio sumó además un elemento simbólico: el regreso de Galarza a la ciudad donde en 2017 ocurrió el asesinato de su exnovio, Fernando Pastorizzo, hecho por el que fue condenada a prisión perpetua por homicidio calificado por la relación de pareja.

Finalizada la visita, la joven fue trasladada nuevamente a la unidad penitenciaria de Paraná, donde continúa cumpliendo la condena.

El caso

El crimen ocurrió en la madrugada del 29 de diciembre de 2017, cuando Pastorizzo fue asesinado de dos disparos en la ciudad de Gualeguaychú.

Desde el inicio de la investigación, Galarza quedó en el centro de la escena y, tras el juicio oral, fue condenada a prisión perpetua en 2018. El fallo consideró acreditado que se trató de un homicidio agravado por el vínculo de pareja.

Con el paso del tiempo, la defensa de la joven impulsó distintas estrategias judiciales para revertir la condena o modificar su situación procesal. Entre ellas, planteos vinculados a la revisión del fallo y cuestionamientos sobre la calificación legal del hecho.

Sin embargo, las distintas instancias judiciales ratificaron la condena, que permanece firme. En paralelo, el expediente mantuvo visibilidad pública por la repercusión social del caso y por los debates que generó en torno a la figura penal aplicada.

A casi una década del crimen, el caso sigue generando debate y atención cada vez que se conocen novedades sobre la situación de Galarza.